Edward Gorey, además de tener una obra muy personal (no como Tim Burton, que todo lo que tiene de personal lo tiene de Gorey), se dedicó a la dirección de arte en el mundo editorial. En la década del ’50 trabajó para Doubleday diseñando las tapas de los libros del sello Anchor Books.

Anchor Books fue idea de Jason Epstein, un joven de veinticinco años que presentó a los directivos de la editorial una propuesta para un sello de libros en rústica orientados al mundo académico (literatura “seria”). La gente de Doubleday quedó impresionada con el análisis presentado y nombró a Jason editor del sello. Las portadas correrían por parte de Edward Gorey (quien por aquel entonces publicaba The Unstrung Harp).

Como director de arte de la colección, Gorey se encargaba de casi todo: diseños, tipografía e ilustraciones. Junto a él trabajaron otros artistas como Leonard Baskin, Milton Glaser, Philippe Julian e, incluso, Andy Warhol. Sin embargo, el diseño final de la portada recaía en el ajustado criterio estético del autor. El resultado es elocuente: una enorme cantidad de exquisistas tapas con una identidad visual muy llamativa.

En cuanto a los títulos de la colección, encontramos trabajos de filósofos como Kierkegaard, clásicos como Chaucer o Dostoyevski y filólogos o críticos literarios como Auerbach. El contraste entre el peso de cada uno de los autores y el esteticismo entre mórbido y fantástico de Gorey produce algunos encuentros muy felices.

Acá les dejo una galería con una selección de las portadas que más me gustan.

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