Os invito a realizar un ejercicio de reflexión. Pongamos un ejemplo: un usuario de iPad Air se descarga en su nuevo dispositivo 40 euros en aplicaciones y videojuegos. Todo ellos de diferentes categorías pero que éste usuario en cuestión ha disfrutado y usado. Antes de pasar 14 días piensa en devolverlos. La razón no es otra que conseguir de vuelta el dinero invertido en ellas pese haberlas utilizado, haciendo del propio sistema una trampa. Algo injusto que ha hecho plantearse a Apple las cosas, limitando el derecho que la legislación europea nos da a los usuarios, haciendo que a quienes abusen del sistema de devolución de aplicaciones en App Store se les niegue hacerlo. ¿Estamos ante un problema que Apple no previó? Un exceso que picaresca por parte del usuario que llevará a un agujero negro.

Beneficio para pocos, limitación para todos

A priori, descargar aplicaciones o videojuegos de pago, usarlas y devolverlas para conseguir un reembolso puede parecer interesante para muchos usuarios. ¿Por qué no hacerlo, verdad? Disfrutar del contenido de pago sin necesidad de pasar por caja, prácticamente un acto de piratería contra lo que muchos gobiernos están luchando con menor o mayor eficiencia. Pero en la inconsciencia de estos usuarios que aprovechan la ley para hacer la trampa se encuentra en peligro los derechos de muchos otros. Mientras que la nueva Directiva sobre los Derechos de los Consumidores de la Unión Europea entró en vigor para garantizar los derechos de los consumidores en la red, obteniendo justamente una devolución en 14 días en cualquier servicio online; Apple ha comenzado a limitar el derecho de devolución ante el abuso de algunos usuarioalgunos usuarios han hecho de esta nueva legislación un coladero donde devolver aplicaciones que si han sido usadas.

Con este tipo de prácticas lo único que se consigue es limitar los derechos de muchos otros. Previendo esto, al menos en el caso de Reino Unido, Apple ya ha comenzado a avisar a los usuarios que hacen uso de la devolución en reiteradas ocasiones de que su compra será "definitiva" sin posibilidad de devolución posible. A corto plazo, una medida que puede suponer una barrera contra algunos pícaros que usen la devolución para no tener que pagar pero puede que, en un plazo más largo, haga que Apple y otros prestadores de servicios digitales puedan hacer lobby en la Unión Europea para modificar la legislación.

Desarrolladores, los verdaderos afectados

Pero mientras los usuarios tendríamos que temer la inconsciencia de un pequeño número de gente que piensa que devolver aplicaciones en App Store puede ser una forma de conseguir contenido gratis, los verdaderos afectados en todo esto son los desarrolladores. El valor de las ideas de los desarrolladores tiene un precioAunque no hay muchos detalles en cuanto a quien asume el grueso del importe de la devolución, todo parece indicar que al no considerarse una venta en firme puede que los desarrolladores se queden sin su porcentaje de ganancias por aplicación o videojuego vendido.

Los desarrolladores son los auténticos valores que posee Apple en estos momentos. iOS 8 y OS X Yosemite no serían tal sin el gran ecosistema de aplicaciones, desarrolladores e ideas que hay detrás de ellos. Si los usuarios hacen de la devolución de aplicaciones en App Store una costumbre, además de una posible limitación de derechos para todos nosotros puede que haga menos rentable desarrollar para iOS/OS X, devaluando el SO hasta cotas insospechadas. Devoluciones meditadas y razonadas si; abusos por el mero hecho de conseguir contenido gratis, no.