La Lumix LX100 es una cámara compacta cuyo objetivo es renovar la gama LX de la empresa japonesa. Además de apostar por los sensores Micro Cuatro Tercios en la gama Lumix G, la compañía también ha decidido incorporarlo en una cámara con un objetivo no intercambiable, algo que supone una revolución dentro del ámbito de las compactas.El concepto de fotografía se está rediseñando. La miniaturización de dispositivos ha llevado a los usuarios a decidirse por herramientas fáciles de transportar pero que al mismo tiempo ofrezcan unos grandes resultados. Muchas cámaras actuales abandonan el clásico sistema réflex, optando así por nuevos métodos digitales que les permiten obviar el espejo para reducir su tamaño. Nos encontramos entonces con cámaras pequeñas, pero destinadas a un público profesional. Este es el caso de la Panasonic Lumix LX100.

Aunque parezca extraño, aún no se había realizado ninguna cámara con óptica no intercambiable de un sensor Micro Cuatro Tercios hasta la llegada de la Lumix LX100. La nueva compacta de Panasonic llega para sustituir a su antecesora, la Lumix LX7. Y lo cierto es que ofrece muchas novedades con respecto al modelo anterior, pero la principal es su sensor, el cual resulta cinco veces más grande y que como consecuencia de ello ofrece una calidad bastante superior.

Panasonic nos presenta una cámara de gama alta destinada a aquellos usuarios más profesionales

Utiliza entonces el mismo sensor que la GH3, algo que alza el modelo como la mejor opción dentro de la gama LX. Panasonic nos presenta una cámara de gama alta destinada a aquellos usuarios más profesionales, a los que buscan un gran rendimiento en un tamaño reducido. Asimismo, también posee muchas de las bondades que caracterizan a una compacta, tales como su reducido tamaño y su capacidad para ser transportada en cualquier lugar.

Pero, **¿justifica el precio de la LX100 su compra?** Hemos visto que existen otras opciones como la Fuji X30 con un precio mucho más reducido (550€), pero obviamente también existen diferencias entre ambas. La cámara de Panasonic incorpora una lente Leica, algo que unido a su cuerpo y sensor 4/3, nos otorga una compacta con un nivel de calidad que puede ser comparable al de muchas DSLR actuales.

El diseño

El tamaño de la LX100 es algo mayor que el de cámaras como Sony RX100 III, de hecho sus dimensiones son más parecidas a dispositivos como la Fuji X30.

Su cuerpo está construido de metal, algo que otorga unas muy buenas sensaciones en el momento de su sujeción para realizar una toma. Estéticamente resulta atractivo, pero en ocasiones podremos apreciar cómo, tras su uso, se marcan de modo excesivo algunas manchas en su contorno (especialmente en la versión negra), lo que quizás se podría haber solucionado dando otro tipo de recubrimiento a los componentes del cuerpo.

En la base del objetivo apreciamos dos anillos. El primero de ellos es el que nos permitirá modificar el enfoque cuando lo tengamos ajustado en el modo manual. Algo que en ocasiones no se valora lo suficiente es la suavidad y precisión con la que estos anillos funcionan, características que cumple de forma muy notoria el que se encuentra incorporado en la LX100. El segundo es un anillo con el que podremos cambiar la apertura del diafragma, una opción que resulta bastante cómoda y rápida, que además otorga cierto aire vintage a nuestro dispositivo.

Además, también situado en el objetivo encontramos una pequeña pestaña mediante la cual podremos alterar la relación de aspecto resultante en nuestra imagen, siendo así una opción muy interesante para cambiar de forma inmediata una característica que habitualmente suele estar oculta en el menú de ajuste de la cámara.

Un dial superior para cambiar la velocidad de obturación, algo que encantará a los más acérrimos de la fotografía analógica
En la parte superior tenemos un dial para ajustar la velocidad de obturación. Es una opción que resultará especialmente encantadora para los más acérrimos a la fotografía analógica. El hecho de cambiar el tiempo de disparo mediante una rueda es algo que se ha sustituido por un dial normalmente situado a la altura de nuestro pulgar, puede que quizás sea más cómodo, pero tampoco supone un cambio excesivamente preocupante. Se trata de una cuestión de gustos estéticos.

El zoom es activado mediante una pequeña palanca también situada en la parte superior. Aunque se puede modificar la velocidad a la que se varía la distancia focal, es un sistema que a mi particularmente no me termina de convencer. Personalmente prefiero un sistema en donde nosotros tengamos que girar un anillo para alterar la ampliación de nuestra escena, como ocurre con la Fuji X30.

Debemos señalar la ausencia de flash integrado. Una decisión que Panasonic habrá decidido tomar para disminuir al máximo posible las dimensiones del cuerpo. Aun así, podemos encontrar una zapata donde podemos acoplar un flash externo.

El grip de la LX100 me ha sorprendido gratamente. Aún con la problemática de desarrollar un grip adecuado en unas dimensiones tan reducidas, Panasonic ha conseguido diseñarlo de forma que su agarre resulte bastante cómodo. Es lo suficientemente hondo como para que podamos sujetarla con una mano sin que tengamos demasiadas dificultades.

Pantalla y visor

En la parte posterior encontramos su pantalla **LCD TFT de 3’’ y 921.000 puntos**. Por lo tanto, no existen sorpresas dentro de este apartado, el monitor se ajusta a los cánones establecidos por la mayoría cámaras similares en el mercado, lo cual no indica que necesariamente sea un punto negativo. El panel suele tener una buena visibilidad en exteriores, aun así podemos modificar su brillo para adaptarlo correctamente a la luminosidad de la escena.

El visor electrónico tiene 2.764.000 puntos y posee una cobertura del 100% de la escena. En ocasiones no se suelen añadir un visor integrado a cámaras de estas características, principalmente porque se intenta reducir al máximo sus dimensiones. Pero en este caso se ha optado por incluirlo, una decisión que me parece acertada. Sobre todo después de la calidad y el reducido retardo que tiene el visor, alzándolo como una opción muy adecuada en el caso de que decidamos contemplar nuestro cuadro a través de este método.

Podemos alternar entre las dos opciones gracias a un botón situado en la parte trasera, teniendo la posibilidad de utilizar el sensor de proximidad de la cámara para que cuando nos acerquemos al visor, se apague automáticamente la pantalla de 3’’.

Rendimiento

El motor de esta cámara resulta la unión delsensor con su lente. Aunque ya lo hemos avanzado anteriormente, la cámara incorpora un sensor **MOS Micro 4/3 de 12.8 Megapíxeles, el cual trabaja con el procesador Venus Engine, incluido en una gran gama de cámaras de Panasonic, que permite disparar a 11 fotogramas por segundo.

El segundo elemento más importante es su lente Leica 24-75mm, la cual posee una apertura de 1.7-2.8**, algo que resulta muy útil para sacar un bokeh bastante pronunciado en la toma. Además, también resulta muy propicio recurrir a su gran apertura para evitar utilizar un elevado número ISO y así evitar mostrar un mayor granulado en nuestra imagen.

ISO 6400, F5,4. VO 1/125

Sobre el papel, al tener un mayor sensor que su antecesora, también debe obtener un mejor tratamiento del ruido y un mayor rango dinámico en situaciones escasas de luz. Por esta razón, la LX100 ofrece hasta 25.600 de ISO en JPGE, ofreciendo resultados muy similares a los que se pueden obtener con la Panasonic GM5 o GX7. Los resultados son bastante positivos teniendo en cuenta que nos encontramos ante una cámara de reducidas dimensiones, es a partir de 6400 cuando se empieza a notar especialmente el granulado, aunque aún podrían ser fotos muy decentes si les aplicamos algo de reducción en un programa de edición.

El procesado del JPEG es algo deficiente en la cámara. El problema reside en la propia conversión que realiza el dispositivo, ya que si la realizamos de forma manual tras disparar en RAW, los resultados son mucho mejores. Las imágenes resultan con un enfoque pobre y poco detallado, mostrando incluso algo de ruido en las zonas más oscuras de una imagen con buena luz.

Procesado JPGE de la LX100

Usa el enfoque por contraste con la tecnología Depth From Defocus, una herramienta incorporada por Panasonic en cámaras como la Lumix GH4, en donde se calcula exactamente la distancia a la que se encuentra el objeto de nuestra escena para enfocarlo correctamente. Esto se realiza gracias a la evaluación de los diferentes niveles de contraste que componen la toma, siendo así una opción más efectiva y con mejores resultados que el autoenfoque tradicional.

Al igual que en otros modelos de Panasonic, tenemos diferentes filtros que se aplicaran de forma instantánea en nuestra imagen. Para ello, únicamente deberemos presionar el botón correspondiente en la parte superior, y accederemos a una galería con diferentes efectos.

Modo macro

También incorpora tecnología **NFC y WiFi**, mediante las cuales podemos conectar nuestro smartphone y controlar de forma remota la cámara, modificando aspectos como la velocidad de obturación o el diafragma sin tocar el dispositivo.

El video de la LX100 es bastante parecido al que ofrece la GH4, algo que también se refleja en la calidad mostrada de sus clips. Permite grabar a una resolución de 4K a 30fps o Full HD a 60fps en formato MP4 y AVCHD. Es sorprendente que una simple compacta pueda alcanzar esas características en el modo de vídeo, las cuales están sin duda al nivel de cámaras superiores.

Conclusión

En definitiva, creo que la Panasonic LX100 es una de las mejores opciones dentro de su sector… si no tenemos en cuenta su precio. Incluso dentro de la marca Panasonic creo que podemos encontrar mejores opciones más económicas, como la GX7 que además incorpora Nuevo Live Mos, el último sensor de la compañía. Quizás el rival más directo de Panasonic LX100 sea Sony RX100 III, ahí es donde deberemos decidir por nosotros mismos si deseamos una cámara más compacta, que pueda ser transportada en un bolsillo, o elegir LX100 por su ergonomía a la hora de sujetarla y sus características particulares.

También deberíamos barajar si la diferencia con las compactas que tienen un **sensor 3:2** son lo suficientemente grandes como para, por ejemplo pagar su diferencia con la Fujifilm X30 (549€).

Aun así, creo que nos encontramos ante una cámara que intenta rediseñar el concepto de la fotografía compacta, ofreciendo un sensor 4/3 y destinándose a un público profesional, lo que parece ser que puede ser el futuro de las cámaras sin espejo. La amplia apertura de su lente Leica y la capacidad para grabar vídeo a 4K, nos permitirá tener en muy poco espacio lo que en otras ocasiones requiere un dispositivo de mayor tamaño.

Pros

  • El diseño. Los anillos de control, así como los diales superiores poseen un estilo retro y además resultan especialmente útiles.
  • Sensor y lente. Su sensor MOS Micro 4/3 junto a su lente Leica con apertura 1.7
  • 2.8 nos permitirán obtener imágenes con gran calidad incluso utilizando una alta sensibilidad.
  • El modo vídeo. La calidad ofrecida se acerca al nivel de cámaras como la Panasonic GH4.

Contras

  • Su precio. 899€ me parece algo excesivo, sobre todo teniendo en cuenta que existen otras opciones mucho más baratas que, quizás no sean igual de buenas, pero si equiparables.
  • Procesado del JPEG. La conversión que realiza la cámara de una toma en JPEG provoca que pierda demasiada calidad el archivo.
  • **¿Su tamaño?** Esto ya dependerá de las preferencias personales. No es una cámara grande, pero si que puede resultar algo voluminosa al compararla con otras compactas del mercado.

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