El mayor problema para la implantación del vehículo eléctrico a nivel mundial es la escasez de puntos de recarga públicos y privados. Ya no es tanto el coste de adquisición de los coches eléctricos, su escasa autonomía (que también)... pero reconozcamos que si pudiéramos cargarlos casi en cualquier sitio, se venderían más coches eléctricos.

¿Acaso no existen puntos de luz repartidos por todas las ciudades? Esto es lo que han debido pensar en BMW porque han presentado una farola LED que tiene la función de punto de recarga para coches eléctricos. Simple, sencillo y efectivo. De esta forma se podría aprovechar la infraestructura existente modernizando las farolas por estas.

recarga para coches eléctricos

Este proyecto, cuyo nombre es Light and Charge, supone la creación de una innovadora solución para integrar de forma natural y económica puntos de recarga para coches eléctricos, un requisito indispensable para la propagación de los coches eléctricos en las ciudades, tal y como afirma Peter Black Bauer uno de los responsables del proyecto.

Estos puntos de recarga no emplearían la carga rápida sino que sería la convencional por lo que los tiempos serían muy elevados y tan solo serviría para cargar parcialmente durante pocas horas algunos kilómetros, suficiente para dar tranquilidad a los usuarios. Pero existe un gran pero: las plazas de aparcamiento para cargar.

En el supuesto caso de que cada farola pudiera albergar un punto de carga para coches eléctricos se debería traducir, primero en que solo deberían hacerlo las que están al lado de una plaza de aparcamiento, y segundo, ¿cómo controlamos qué tipo de coche aparca y cómo la usa? Me explico, si, por ejemplo, en toda una calle, cada farola pudiera cargar un coche eléctrico, deberían reservarse ciertas plazas para que solo aparquen y carguen este tipo de vehículos, por lo que habría que estudiar cuando puede castigarse al vehículo convencional incluso a la hora de aparcar.

recarga para coches eléctricos

Y como el movimiento se demuestra andando, ya existen dos farolas que incluyen un punto de recarga en funcionamiento, con la promesa de extenderse por todas las ciudades que les dejen. Además, esta propuesta ofrece un ahorro considerable para las ciudades en materia de iluminación.

Ya existen ciudades con numerosos puntos de recarga pero no solo sirve con instalarlos, sino que hay que mantenerlos para que los usuarios de estos vehículos tengan la confianza como para poder realizar ciertos desplazamientos y que van a poder cargarlos. Sino, el coche eléctrico puede que no termine de ser la opción que los fabricantes nos han vendido frente a la movilidad convencional.