En numerosas ocasiones os hablamos de proyectos tecnológicos, que requieren de varios años para su puesta en producción, pero para hoy hemos querido descubrir cómo un ayuntamiento de la Comunidad de Madrid, Boadilla del Monte para más siglas, ha decidido trasladar la tecnología para ayudar al conductor que no infringe la normativa. ¿Cómo?

Debo decir que vivo por la zona y he podido probarlo en los primeros días de funcionamiento y es increíble. Si circulas a la velocidad correcta no notas más que un pequeño resalto, como un ligero cambio de asfalto siendo casi imperceptible, y no es necesario reducir la velocidad pero si circulas por encima de la velocidad permitida sí que notas un ligero badén que incomoda, que hace que el coche se mueva como si fuera un resalte convencional.

Estos badenes están todavía en fase de pruebas pero los resultados son más que satisfactorios.

En este caso estamos hablando de badenes inteligentes, de badenes que buscan beneficiar al que respeta la norma, en este caso la relacionada con la velocidad, pero también que castigan al que no hace caso de la normativa puesto que no van a poder parar con antelación y pasar por el badén con normalidad.

Este badén inteligente está compuesto por un líquido no newtoniano cuya función es mantenerse fluido cuando es alcanzado a baja velocidad pero se convierte en un material sólido cuando la fuerza a la que ataca el coche sea mayor. Los responsables de la empresa afirman que este material puede ser adaptado para que actúe a diferentes velocidades por lo que es compatible para la instalación en casi todos los ayuntamientos de España. En Boadilla del Monte han sido pioneros en **adaptar lo que era un proyecto en desarrollo hace unos años a la realidad, y por ello comenzó la pasada semana la primera fase de pruebas.

Boadilla del Monte

Seguro que te estás preguntando por la seguridad. Bien, desde el consistorio indican que el revestimiento es de alta resistencia y que soporta el paso de vehículos ligeros, pesados, personas y los cambios de temperatura. Aún así, están en fase de pruebas y durante las próximas semanas evaluarán la resistencia de este badén inteligente.

¿Por qué es tan útil este tipo de badén inteligente?

Lo primero que debo recordar es que esta tecnología beneficia al que respeta las normas y castiga al que no, pero es muy importante lo primero. ¿Por qué? Por que no solo la comodidad de los ocupantes de los vehículos que respeten la normativa será mejor que lo que sucede con los badenes convencionales incluso si respetamos la velocidad sino que las mecánicas de sus vehículos sufrirán mucho menos. Os recomiendo ver este vídeo para que apreciéis el funcionamiento de este badén inteligente:

La gran mayoría de los badenes convencionales son ilegales.

Además, los autobuses y sobre todo las ambulancias notarán este cambio siempre y cuando respeten la normativa puesto que será casi imperceptible para los viajeros o pacientes por lo que la comodidad será mucho mejor. Para comprobar todo esto hemos podido hablar con el alcalde de la localidad, Antonio González Terol y nos ha confirmado que si los vecinos están satisfechos con este tipo de pruebas los instalará en el resto del municipio sustituyendo a los ilegales badenes que pueblan casi todas la ciudades, también es importante recordar que este badén cumple con la normativa de 2008.

Este proceso de cambio no puede ser de un día para otro pero significa un gran avance para todos los que estamos en contra de los badenes y en esta ocasión, la solución emplea tecnología y sentido común para beneficiar al usuario y no para perjudicarlo, como sucede hasta ahora. Terol nos informó hace unas horas que ahora han cambiado este badén inteligente de ubicación para probarlo en otro lugar para poder recabar más opiniones de los vecinos y tener así una visión lo más global posible de cómo siente el usuario la adopción de tecnología para solucionar problemas. No obstante, desde el ayuntamiento quieren recalcar que necesitarán tiempo para tomar la decisión final porque la resistencia del badén solo se puede comprobar con el tiempo.