Los temores de muchos usuarios de la red acaban de hacerse realidad: la FCC acepta la propuesta de Tom Wheeler, chairman de la institución, de priorizar el tráfico de datos de internet en función del contenido dando al traste con la neutralidad de la red. Desde este momento, y a falta de plasmarlo en la legislación ordinaria en los próximos meses, los operadores de cable y red de los Estados Unidos -y en poco tiempo los de algún que otro país- podrán priorizar el tráfico de sus usuarios en función de los planes de datos que estos quieran o puedan pagar.

No obstante, los operadores que quieran sumarse a esta iniciativa -que no es imperativa-, tendrán que garantizar un nivel mínimo de calidad para cualquier servicio, pero por lo demás, sólo están obligados a cumplir con las normas que la FCC llama comercialmente razonables, aunque en la practica suponga un perjuicio directo para todo aquel usuario que no quiera o no pueda suscribir nuevos planes de datos en función del contenido, atentado contra el principio más básico de la neutralidad de la red.

A partir de ahora, la red es un lugar menos igualitario
Con todo ello, aquellas empresas de contenido o aquellos usuarios que no entren dentro de los nuevos planes de las operadores estarán en desventaja competitiva de forma directa frente a aquellos que pueda acceder a los carriles de red más rápidos.

Este movimiento supone que compañías como Verizon o Comcast puedan negociar por separado con los proveedores de contenido para que este tenga prioridad de dentro de sus redes, golpeando de muerte a otras compañías mas pequeñas que no puedan asumir los costes de este sistema y acaben relegadas a un segundo plano al no poder ofrecer su contenido en igualdad de oportunidades.

Por delante, 120 días de alegaciones a la propuesta recién aprobada, pero nada va a cambiar
A partir de ahora se abre un proceso en el cual la propuesta pasará a un período de comentarios públicos de 60 días, seguido de otros 60 días para dar respuesta a todas las peticiones públicas, pero parece que no va a cambiar nada y si sigue en marcha, estoy bastante seguro que acabará en los tribunales, por mucho que de facto la legislación norteamericana permita la priorización del tráfico a no ser existir precedente ni impedimento legal para ello, sin salvaguardar la neutralidad de la red que un tribual norteamericano rechazó en 2010.

La única esperanza de momento es que tanto la Unión Europea, como los países de Latinoamérica garanticen por ley la neutralidad de la red, como ya ha hecho Brasil, puesto que si acaba por priorizarse el tráfico internacional la red no será nunca más el espacio público, libre e igualitario que era hasta ahora y en el mismo sentido, perjudicando al consumidor que no quiera o no pueda asumir los nuevos planes de datos.

El legislador lleva tiempo queriendo meter mano a la red y acabar con su neutralidad, y como viene siendo habitual, han ganado empezando por el país que controla mayoría de los servicios y contenidos disponible en la www. Y como la esperanza es lo único que se pierde, esperemos que la red siga siendo un lugar en el todo los bits sigan siendo iguales.