En 2010, la construcción de una expansión a lo largo de la carretera Panamericana permitió el descubrimiento de un lugar inquietante y misterioso. En pleno desierto de Atacama se localizaba un gran cementerio de ballenas, cuyos fósiles databan de 6 a 9 millones de años hacia atrás.

Desde hace cuatro años, mentar el cementerio de ballenas chileno significaba abrir un gran interrogante para los paleontólogos de Chile y del Smithsonian Institute, que trabajaban conjuntamente para resolver el misterio. ¿Cómo habían llegado allí los centenares de huesos apilados, que unidos representaban los esqueletos de 10 tipos de vertebrados marinos?

El viejo cementerio, más conocido como Cerro Ballena, alberga una inusitada colección de 40 ballenas baleen grandes, además de papardas, focas y perezosos acuáticos. La apilación de los huesos encontrados, sin embargo, causó una enorme sorpresa a los investigadores, ya que estaban preservados en cuatro capas por separado. ¿Qué fue lo que provocó su prematura muerte, y por tanto, el origen del cementerio de ballenas?

Resuelven el misterio: las asesinas fueron unas algas tóxicas

En la actualidad, sabemos que las toxinas producidas por algas nocivas pueden provocar la muerte masiva de animales marinos. Por ejemplo, las conocidas mareas rojas son provocadas por microalgas, que liberan al ambiente acuático peligrosas toxinas como saxitoxinas y gonyatoxinas (responsables del envenenamiento paralizante en marisco) y otras sustancias, como la ciguatoxina o las brevitoxinas. En la siguiente imagen se muestra el efecto de una de estas mareas rojas en California.

cementerio de ballenas

Lo ocurrido en el cementerio de ballenas de Chile es comparable a otro caso sucedido en 1980. Por aquel entonces, más de una docena de ballenas llegaron sumamente enfermas a Cape Cod. Su problema de salud se debía a la ingesta masiva de caballa envenenada con toxinas de la marea roja.Los cadáveres de los animales fueron arrastrados por las olas hasta una marisma

Las flores de estas algas tóxicas pueden aumentar la liberación de estas toxinas como consecuencia del cambio de nutrientes vitales presentes en el agua. Y es ahí donde entra en juego la geografía de los Andes, montañas muy ricas en hierro que, como consecuencia de la erosión, propiciaron durante 20 millones de años la acumulación de estas toxinas.

A finales del Mioceno, es decir, de 5 a 11 millones de años atrás, muchas de estas algas tóxicas envenenaron mortalmente a vertebrados marinos, ocasionando su rápido fallecimiento. Sus cadáveres flotaron en la costa, donde las olas los transportaron a una marisma. La arena de esta zona provocó luego el enterramiento de estos animales en lo que hoy conocemos como cementerio de ballenas del Atacama.

Escanear la excavación antes de que fuera cubierta por la Panamericana

El descubrimiento del cementerio de ballenas de Chile ha sido, sin duda, un suceso extraordinario para la paleontología. La colaboración entre los grupos de investigación del Smithsonian y los científicos chilenos ayudó a desentrañar el misterio. Pero las cosas no iban a ser fáciles.Los científicos pudieron fotografiar el yacimiento mediante un escáner 3D especial

Como comentaba al principio, la construcción de la carretera Panamericana, razón por la que se excavó esta zona en Atacama, iba a destruir los restos paleontológicos encontrados. Por ello, había que trabajar con una rapidez extrema y así lograr estudiar todos los detalles del yacimiento. En esta ocasión, la tecnología demostró ser de nuevo un extraordinario aliado de la ciencia.

Y es que el cementerio de ballenas fue literalmente fotografiado con un escáner 3D especial, para así contar con imágenes de toda la excavación. Lograr fotografiar este espectacular yacimiento por completo llevó siete días de trabajo sin descanso. Las imágenes han sido ahora digitalizadas y pueden consultarse en la web oficial de Cerro Ballena. Además, los fósiles encontrados se han depositado en museos de Caldera y Santiago, para garantizar su conservación.

Han pasado cuatro años desde que se encontraron los primeros restos del cementerio de ballenas. Pero según los paleontólogos de la Universidad de Chile y del Smithsonian Institute, el trabajo solo acaba de comenzar. Y es que bajo el suelo que pisan estos científicos, podría haber muchos más restos escondidos bajo varias capas de sedimentos.

La cuestión ahora, una vez resuelta la misteriosa muerte de estos animales, es seguir buscando fósiles y esqueletos para que puedan ser conservados para la posteridad. Como vemos en el siguiente timelapse, el trabajo realizado hasta ahora ha sido muy minucioso. Los secretos escondidos en este rincón al norte de Caldera han sido por fin desenterrados del olvido provocado por el paso del tiempo.