La ciencia en España se prepara para una semana llena de movilizaciones, coincidiendo con la celebración de La Noche de los Investigadores en varios puntos del país.

Y es que la situación de nuestra investigación es dramática. Durante años las diferentes administraciones han pedido que la ciencia en España se ajustara el cinturón, igual que otras áreas de extraordinaria importancia, como la educación, la sanidad o la dependencia. El problema es que ese ajuste está ahogando nuestra competitividad futura.

Hoy mismo el presidente de la Confederación de Sociedades Científicas alerta de la terrible situación de la ciencia en España en una entrevista concedida al diario El País. No es para menos. La reducción del 40% del presupuesto de 2013 en investigación es una auténtica bomba de relojería, que mina el maltrecho futuro de nuestra economía.

ciencia en España

Y es que hemos oído cientos de veces que España debería apostar por una economía basada en el conocimiento. Sin embargo, el famoso "¡Que inventen ellos!" está tatuado a fuego en nuestro ADN. Hace unos meses, hasta el mismísimo Emilio Botín se rebelaba contra la penosa situación de la investigación española.

El presidente del Banco Santander explicaba que "los países ricos lo eran porque invertían de manera sostenida en I+D+i". Algún alto cargo de nuestro Gobierno debería escuchar alguna vez estas palabras y concienciarse de que, efectivamente, sin ciencia no hay futuro.

Unos Juegos bien valen una cura contra el cáncer

A pesar de las movilizaciones de los investigadores, parece que nuestros políticos prefieren hacer oídos sordos a sus reivindicaciones. Debe de ser que en las decisiones que toman, con relaxing cups de café con leche de por medio, pesa más organizar candidaturas para Juegos Olímpicos.

Y es que aunque Luis de Guindos y Ana Mato, Ministro de Economía y Competitividad y Ministra de Sanidad, respectivamente, repitan que "la ciencia en España sigue siendo una prioridad política del Gobierno de Rajoy", la realidad es muy diferente.

Parece que nuestros dos ministros no deben de tener muy claro la acepción de la palabra "prioridad", cuando llevamos dos años sin convocatoria de proyectos de investigación del Plan Estatal, retrasos de meses en las convocatorias de ayudas para jóvenes investigadores o cuando se planean EREs en algunos de los mejores centros científicos del país.

Y es que realmente la ciencia en España nunca ha sido una prioridad política. Invertíamos en I+D en los años de la famosa burbuja inmobiliaria, cuando el boom del dinero parecía hacer reflotar nuestro precario sistema de investigación. Pero no nos engañemos, la ciencia nunca ha sido una prioridad. Preferimos gastarnos 100 millones de euros en vender el sueño olímpico de Madrid que en salvar al CSIC, la entidad científica más importante de España.

Necesitamos a Angela Merkel

Lo peor no es solo analizar la dura crisis y los recortes que sufre a diario la ciencia en España. Lo más doloroso es contemplar con envidia la situación de nuestros países vecinos. Y es que en el contexto comunitario, la Unión Europea ya ha exigido a los países miembros que para 2020 destinen el 3% de su PIB a la investigación y el desarrollo tecnológico.

En 2013 ya sabemos que España será incapaz de cumplir ese mandato. Pero no hace falta echarle la culpa a la crisis económica y los ajustes del déficit. Ayer mismo un análisis económico en la revista Nature alababa las políticas científicas de Alemania.Alemania ha aumentado en 5.000 millones de euros su inversión en I+D

Y es que desde 2005, el gobierno alemán ha incrementado los presupuestos desde los 9.000 millones de euros iniciales a los 14.000 millones actuales. Unas cifras impresionantes, que contrastan con los 2.600 millones de euros en recortes aplicados desde 2012, como informaban en Materia.

El aumento del presupuesto de I+D en Alemania, que ahora se sitúa en torno al 3% de su PIB, cercano a los esfuerzos que ya realizan Suiza, Singapur o Finlandia, contrasta con nuestros tijeretazos. Y es que parece que España solo se pone las pilas para organizar Juegos Olímpicos.

Como contraste, basta destacar que Japón, que albergará los JJOO en 2020, invierte un 3,7% de su PIB en I+D, más del doble que nuestro país. ¿Pretendíamos así que la ciencia en España fuera una prioridad política? ¿O por contra hacemos solo política 'de cara a la galería?

En una situación como la que estamos, con decenas de movilizaciones preparadas a lo largo del país, creo que la solución se basa en imitar a Alemania, al menos en lo que a gasto en investigación se refiere. Si Alfredo Landa volviera, lo tendría claro, y su conocida película ahora se llamaría "Vente a España, Merkel".