Xbox One

Siguen los cambios de políticas en la nueva Xbox One. Microsoft pareciera no estar decidida realmente en cómo será su nueva consola de sobremesa, por más severo que esto pueda sonar. Hoy, continuando una ola de cambios en las políticas y funcionalidades de Xbox One, anuncian que no será necesario ni obligatorio el uso o conexión de Kinect en Xbox One, otra de las características que fue muy criticada cuando anunciaron al consola, un par de semanas antes de la E3 2013.

Xbox One, como bien sabemos, incluye la nueva versión de Kinect en su caja, dado que desde su presentación fue anunciada como parte vital de su funcionamiento, al permitir desplazarnos por la interfaz de Xbox usando gestos con las manos al aire, o sencillamente dando órdenes a través de la voz.

Sin embargo, a muchas personas disgustó que Kinect en Xbox One debía estar siempre conectado, gracias a esto de ser "vital" en el funcionamiento, o mejor dicho, en la experiencia de uso de la consola. Aún así, Microsoft aseguraba que Kinect podía apagarse desde el menú de Xbox One, pero en ningún momento desconectarse.

Hoy, Marc Whitten, quien es director de desarrollo de la arquitectura de Xbox One, anuncia que finalmente no será obligatorio tener siempre conectado Kinect en Xbox One, pero aún así vendrá incluido en la caja.

La consola podrá funcionar tanto con Kinect conectado como desconectado. Aunque por supuesto, si lo desconectas o lo apagas no podrás disfrutar de todas las características y experiencia que ofrece el sensor de movimientos.

Por qué esta no es una buena noticia

Ahora, quizás a muchos alegrará que "la consola ya no nos espiará" y "ahora protegeré mi privacidad de Microsoft, la CIA, la NSA y la KGB". Pero realmente, esta no es una buena noticia. La exigencia de Kinect conectado de forma obligatoria en la consola traía varios beneficios, y características únicas en comparación a PS4.

Con esto no quiero decir que la privacidad o preocupación por la misma no sea importante, pero si hay una razón por la cual valía la pena tener siempre conectado Kinect es que obligaba (o presionaba) a los desarrolladores a utilizarlo, a aprovecharlo, a ofrecer características únicas de la consola de la mano de este maravilloso sensor de movimientos y captador de órdenes mediante la voz.

Sencillamente ahora el desarrollador puede hacer lo mismo que con la PlayStation 4 y su PS Eye, y optar por no utilizarlo, total, ya no es obligatorio para el usuario, por lo que tampoco debe ser obligatorio para el juego. Esto es una gran cualidad que podría perderse, mientras el desarrollador así lo desee, par reducir costos de producción y matar dos pájaros de un tiro prácticamente al desarrollar lo mismo para Xbox One y PS4. Recordemos que sus arquitecturas son extremadamente similares, por lo que cosas como Kinect son las que las distinguen.

Además, si ya Kinect no es obligatorio, ¿qué les impide sacar una versión de Xbox One más barata y sin Kinect? Nada. Y hacerlo lograría que aún más desarrolladores eviten hacer inversiones de dinero en el desarrollo de funciones para Kinect, dado que no están seguros de que sean aprovechadas. Hace unas semanas diría que me parece imposible que salga una versión más barata y sin Kinect, pero tomando en cuenta tanto cambio, ya no parece una idea tan loca.

Nuevamente debo sonar severo y decir: tanto cambio genera confusión en el público. Comenzaron por eliminar las políticas de DRM (aunque personalmente lo celebro), y cada semana siguen llegando más y más cambios que terminarán en que la consola que salga al mercado no será la misma que presentaron hace algunos meses. Para quienes la reservaron desde entonces y se enamoraron de sus funciones originales, esto es injusto.

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