La tecnología se apodera del mundo del automóvil y ya es más que habitual ver dispositivos de última tecnología enfocados al entretenimiento y la seguridad, caso de novedosos sistemas multimedia, iluminación OLED y sistemas de tracción y control de estabilidad que permiten al conductor preocuparse únicamente de conducir, de disfrutar al volante. Desde hace algunos años estamos viendo como muchos prototipos prescinden de los típicos espejos retrovisores en virtud de cámaras de alta resolución, aunque por problemas legislativos todavía han podido comercializarse a gran escala, pero esto puede cambiar dentro de muy poco.

La práctica totalidad de los fabricantes tienen vehículos con los que probar esta tecnología, este es el caso de los prototipos que vemos en los Salones del Automóvil por todo el mundo. Pero ahora la noticia regresa a las portadas de actualidad de los medios especializados por el anuncio de Tesla de estar en conversaciones con la National Highway Traffic Safety Administration (NHTSA) para un cambio en la legislación vigente. Actualmente, en Estados Unidos es obligatorio disponer de dos espejos retrovisores exteriores y uno interior, que además deben cumplir ciertas características. Es decir, de momento es del todo imposible eliminarlos y cambiarlos por cámaras de vídeo de la noche a la mañana. Pero antes de que esto suceda, y aunque la noticia no sea de extrema actualidad, hemos querido analizar las ventajas y las desventajas de este cambio. Una pequeña revolución que cambiará por completo el aspecto de los coches del futuro.

Ventajas de eliminar los espejos retrovisores

La primera ventaja sería la relacionada con la eliminación de un elemento tan poco aerodinámico como los retrovisores exteriores. Los estudios avanzan que podríamos ahorrar entre un 6% y un 8% de combustible. Es decir, si tomamos como referencia un compacto medio con un consumo homologado en ciclo mixto de 4 litros a los 100, el ahorro sería de entre 0,2 y 0,3 litros, un dato no muy elevado, pero suficiente para seguir viendo cómo las nuevas generaciones de los vehículos prometen consumos ridículos (aunque nos estén mintiendo).

A nivel estético, personalmente no hay espejo retrovisor bonito, y aunque se hiciera raro al principio ver un coche sin retrovisores convencionales, nos acabaríamos acostumbrando y veríamos coches mucho más estilizados con pequeños salientes en la zona de los retrovisores para alojar las cámaras.

Si aumentamos las posibilidades tecnológicas, podemos encontrarnos con visión nocturna, por infrarrojos o la proyección de las imágenes en el propio parabrisas para evitar la distracción del conductor, una tecnología (denominada HUD) que ya se está empleando en los modelos más altos de las marcas, aunque de momento tan sólo muestran la información del ordenador de abordo y algunos datos relacionados con el equipo multimedia. Además, gracias a los sistemas de reconocimiento de objetos, se podría programar el software para que nos avise de vehículos especiales, caso de bicicletas, motos e incluso peatones. De esta manera, sabríamos que tenemos a nuestro alrededor y además, se solventaría de un plumazo el fatal ángulo muerto de los retrovisores.

Desventajas de eliminar los espejos retrovisores

Para mi, tan sólo hay dos desventajas, pero son suficientes para justificar su inviabilidad. La primera de ellas es la visión estereoscópica. Un espejo, de manera natural nos hace calcular mentalmente y con rapidez las distancias y el tamaño de los objetos, pero una sola cámara no, tan sólo nos mostraría una imagen que luego habría que interpretar. Quizá una tarea algo lenta para una acción que requiere de la mayor inmediatez. Tuve la oportunidad de probar un sistema similar hace un par de años y tengo que decir que se ve raro. No da la sensación de estar viendo la realidad, sino un videojuego, y esta percepción puede jugar en contra de esta tecnología.

La segunda, y quizá la mas clara desventaja, es el coste, tanto de adquisición como de recambio en caso de mal funcionamiento, rotura, etcétera. Si cambiar un espejo es relativamente barato (depende de si es calefactado, eléctrico...) el coste de cambiar una de estas cámaras será bastante elevado. Un hándicap que tiene toda tecnología hasta que se populariza.

Otro caso de EEUU Vs Europa

La diferencia de legislaciones entre ambos continentes va a ser un obstáculo importante. En Europa la legislación permite la sustitución de los espejos retrovisores por cámaras de vídeo pero en Estados Unidos no, y como no se solucione esta disyuntiva puede convertirse en el mayor obstáculo para los espejos retrovisores del futuro, o mejor dicho, las cámaras retrovisores del futuro.

En Europa ya tenemos prototipos como el Volkswagen XL1 que hacen gala de esta novedad tecnológica, y aunque de momento no deja de ser un prototipo que se venderá con fines de marketing y prueba más allá de los comerciales, esto impide que se pueda llevar a Estados Unidos.