Nuestros hábitos a la hora de consumir contenidos audiovisuales ha cambiado mucho en los últimos años y hemos pasado de los canales de televisión tradicionales a los canales temáticos y enfocados en nuestros gustos o, directamente, a los contenidos bajo demanda en streaming. Esta configuración "tan personal" de la oferta sirvió de base para la televisión por cable y la televisión por satélite y, posteriormente, para la distribución de canales de televisión a través de conexiones de datos (TV a través de ADSL o FTTH) o los contenidos bajo demanda en streaming como los que ofrece Netflix. Si ayer comentábamos que Apple barajaba hacer una incursión en este terreno con el Apple TV, el Wall Street Journal ha publicado que Google también querría ofrecer un servicio de Web TV y estaría en conversaciones con las compañías audiovisuales.

La idea, en el fondo, no es nada descabellada si tenemos en cuenta lo bien que funcionan servicios como Netflix que han encontrado en Internet un perfecto canal de distribución de películas y series de televisión. La idea de Google no caminaría por la senda del streaming de contenidos bajo demanda sino que se ofrecería como una alternativa a los operadores de cable o los servicios de televisión vía ADSL o FTTH; un servicio de Web TV (como lo que prepara Intel) en el que se ofrecería una oferta de canales de televisión convencionales.

¿Y cuál sería el valor diferenciador de este proyecto? Google podría ofrecer canales de televisión que, hasta ahora, ofrecen los operadores de cable; un detalle interesante que nos permitiría acceder a los contenidos sin necesidad de contar con una infraestructura fija o un set-top-box. Dicho de otra forma, en vez de contratar un paquete de canales a un operador de cable, Google podría ofrecernos un servicio similar a través de Internet.

Evidentemente, para poder ofrecer este servicio es necesario que Google llegue a un acuerdo con los canales de televisión y, por lo que cuenta el Wall Street Journal, a pesar que los de Mountain View habrían mantenido conversaciones con varias compañías de medios en los últimos meses solamente habrían mostrado el producto en funcionamiento a una de ellas. Tradicionalmente, las compañías que operan canales de televisión han mirado con recelo a Internet y, por ejemplo, Intel no lo ha tenido fácil con su proyecto; de hecho, a pesar de los recelos, creo que puede ser un interesante punto de partida con el que diversificar la distribución de contenidos y llegar a más público sin necesidad de llegar a éste con una infraestructura de cable hasta su hogar.

Sin embargo, compañías como Apple o Intel lo han tenido complicado en este campo y parece que Google se encontraría con algo similar puesto que las compañías que operan este tipo de canales de televisión llegan a mejores acuerdos comerciales con los operadores "tradicionales" que con los que aspiran a una distribución online. El precio, como es lógico, puede llegar a ser una barrera de entrada y si Google pretende apostar por este tipo de contenidos y el usuario también espera usarlo, los precios deben mejorar la oferta actual para poder romper el mercado pero, para ello, es necesario que los medios simpaticen con Google y su proyecto.

Viendo la buena acogida de servicios como Netflix o Hulu, reconozco que me agradaría ver este proyecto de Google materializarse en un producto tangible, sobre todo si la oferta temática es buena y más barata que la que encontramos en el mercado.