Suspenden las ayudas españolas de la Fundación Europea de la Ciencia (ESF por impagos del Ministerio de Economía y Competitividad y el CSIC. La congelación de esta financiación, provocada por los retrasos y las deudas españolas, entrará en vigor en las ayudas que tendrían que ser concedidas a partir de junio de 2013.

La ESF es una organización sin ánimo de lucro que reúne a los principales organismos comunitarios de financiación de la I+D. Actualmente cuenta con cinco comités científicos en diversas áreas (ciencias médicas, sociales, de la vida y medioambientales, físicas e ingenierías y humanidades). El principal objetivo de la ESF es potenciar la investigación básica en Europa.

La Fundación tiene diversos programas vinculados en los que participa buena parte de la comunidad científica española. Entre ellos destaca la 'iniciativa europea en colaboración', una red para promover el trabajo conjunto y multidisciplinar de investigadores de toda Europa. También se financian talleres y workshops, de vital importancia por ser una herramienta de formación y actualización imprescindible.

La ESF está compuesta por 79 entidades de 29 países diferentes (algunos no pertenecientes a la UE). Los dos representantes españoles en este organismo son el Ministerio de Economía y Competitividad y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Ambas entidades, al igual que el resto de participantes, contribuyen económicamente al presupuesto de la ESF, que asciende anualmente a 52 millones de euros.

La investigación española, en peligro por impagos

Debido a los retrasos en las cuotas de las dos entidades españolas, la Fundación europea ha decidido suspender de manera temporal los pagos temporales a los investigadores. Este hecho fue denunciando por el científico del Centro Nacional de Biotecnología Saúl Ares en su blog.

La ESF anunciaba su decisión como consecuencia de los impagos españoles. La deuda que acumula el CSIC con la ESF es debida a los retrasos en los pagos por parte del Ministerio al Consejo, importe que asciende a unos setecientos mil euros. Las ayudas que la Fundación Europea debería aportar a partir de junio de este año han sido congeladas, situación que afecta a becas para estancias de investigación y organización de Congresos y Reuniones. Esta deuda, por desgracia, no es nueva, si no que también ocurre con otra entidad científica puntera, el CERN, centro al que España debe aún 55 millones de euros.

Nos encontramos ante un panorama realmente desolador para la ciencia española. Debido a la crisis y a los recortes en fondos nacionales para la I+D, desde el Ministerio de Economía y Competitividad se había promovido que los científicos buscaran financiación fuera de nuestras fronteras, en Europa. La situación kafkiana actual hace que la investigación española quede atada de pies y manos.

En palabras de Carlos Andradas, matemático y Presidente de la Confederación Española de Sociedades Científicas (COSCE), "estamos viendo amenazadas las colaboraciones con otros grupos de investigación extranjeros, lo que supone una pérdida enorme de oportunidades". Un paso más para que el famoso "¡Que inventen ellos!" de Unamuno se convierta en una triste realidad para la ciencia española.