Spotify es, quizás, uno de los servicios de streaming de contenidos más populares de la red, un servicio de distribución de contenidos musicales que ha sabido encontrar un punto de entendimiento entre los sellos discográficos y los usuarios hasta el punto de ofrecer un servicio bastante competitivo en cuanto a precio y prestaciones (aunque el margen que dejan las discográficas es bastante ajustado). En los últimos meses hemos visto a Spotify expandir su áreas de operación (se preparan para desembarcar en México) y diversificar los canales de entrada al servicio (cliente de escritorio, apliacciones móviles, Smart TVs o el nuevo interfaz web) pero, según parece, no serían los únicos planes de la compañía porque Spotify podría ofrecer también streaming de vídeo siguiendo la estela de Netflix.

¿Spotify lanzándose al vídeo? Pues sí, al menos eso es lo que apuntan fuentes cercanas a la compañía aunque, como suele ocurrir en este tipo de situaciones, es muy complicado averiguar a ciencia cierta el grado de verosimilitud de la información porque, en un principio, Spotify no quiso realizar ningún tipo de declaración al respecto y, posteriormente, dijo que no estaba dentro de sus planes inmediatos.

Según parece, Spotify podría estar interesada en ampliar su catálogo de servicios y además de ofrecer streaming de contenidos musicales también se lanzaría a distribuir vídeo, cubriendo así el espectro audiovisual completo. De ser cierto el rumor, Spotify se podría colocar en una posición muy ventajosa al ofrecer un paquete "llave en mano" en el que encontrar música, series o películas bajo una única suscripción, simplificando bastante las cosas cara al usuario.

Un movimiento así pondría a Spotify a competir directamente frente a pesos pesados del sector como Netflix o Hulu pero, según apuntaban las fuentes que han hecho saltar la noticia, la compañía todavía estaría buscando socios y aliados con los que lanzarse a esta aventura y generar contenido propio para diferenciarse de la competencia y, quizás, abrir otra ronda de inversión para recaudar capital con el que invertir en esta ampliación del negocio.

El desarrollo de contenido audiovisual propio es algo que Netflix ya está llevando a cabo mediante la producción de una serie que, directamente, se está estrenando a través del servicio (House of Cards); una apuesta que la compañía quiere repetir en Latinoamérica con contenido de corte más local y que, incluso, también va a seguir la BBC produciendo mini-series para su servicio de streaming (BBC iPlayer). En el caso de Spotify, desarrollar contenidos propios les podría permitir cierto margen de flexibilidad frente a las productoras audiovisuales puesto que podría controlar el proceso de distribución al completo y no tendría que reducir tanto sus márgenes para pagar su canon a las propietarias de los contenidos (que es lo que le pasa en el apartado musical con los sellos discográficos).

La idea, sin duda, no suena nada mal pero creo que de ser ciertos estos planes creo que serían más para un largo plazo que para un futuro inmediato. El desembarco de Spotify en Estados Unidos, por ejemplo, le llevó bastante tiempo de negociaciones con las compañías discográficas y la expansión territorial del servicio está siendo bastante lenta (aún no ha llegado a Latinoamérica). Ofrecer contenidos audiovisuales requeriría una nueva ronda de búsqueda de alianzas y socios y, en el caso de apostar por la creación de contenidos propios, sería necesario desarrollar primero el producto para su posterior distribución, por lo que tampoco sería un proyecto a corto plazo.