Justo el día de ayer les contamos sobre la controversia generada por las imágenes del fotógrafo del New York Post, R. Umar Abbasi, quien se encontró en una situación complicada al tener frente a sus ojos a un hombre intentando trepar desde las vías del subterráneo en Nueva York. Empujado por una persona desequilibrada, este hombre no tuvo la fuerza para poder alzarse a sí mismo, y tampoco fue suficiente la fuerza de Abbasi quien, según dice, comenzó a usar el flash de su cámara para señalizar al conductor del tren que se detenga. Como leímos ayer, esto no fue suficiente y Ki Suk Han fue arrollado y falleció. Hoy, la controversia se expande un poco más, dado que Abbasi apareció en el popular programa The Today Show para hablar sobre el incidente.

Recordemos que la foto de Abbasi terminó siendo primera plana del Post, que, al menos en mi opinión, coronó la imagen con un titular de mal gusto. Los comentaristas de la web del periódico llenaron el artículo de comentarios que criticaron, o más bien condenaron, la actitud del fotógrafo ante la situación. Debería haber ayudado en lugar de tomar las fotografías, se dijo, críticas muy similares a las que en su momento vivieron Kevin Carter –quien se suicidó poco después de ganar un Pulitzer- y Frank Fournier, ganador del World Press Photo. Las declaraciones de Abbasi indican que  primero intentó ayudar, y que las imágenes que más tarde licenció al Post fueron simplemente el resultado colateral de tratar de usar su flash como herramienta de ayuda.

Abbasi habló largo y tendido sobre la situación. La entrevista tiene una duración de diez minutos, donde se detalla completamente todo. Los productores de The Today Show además lanzaron una encuesta a través de su web, preguntando si Abbasi tendría que haber dejado su cámara de lado para ayudar al hombre. Un 80% de los encuestados respondió que sí, mientras que un 17% dijo no estar seguro, y un 4% respondió de forma negativa. Al menos, estos números no lucen bien para Abbasi, quien sin embargo no trató de defenderse ante los golpes.

Mis condolencias para la familia, si lo pudiera haber hecho, habría sacado al señor Han. No me importaban las fotografías. Si ustedes pudiesen ver las imágenes en crudo, dirían, no puedo ver nada en ellas. Del Post me informaron que habría un interés. Yo lo llamaría licenciar para su uso. Vender fotografías de esta naturaleza suena mórbido. Licencié estas fotografías. Cómo fueron usadas no fue mi decision. No control qué imagen es usada y cómo es presentada. Estaba en medio de un trabajo, no es que corrí al Post y les dije ‘oigan, tengo una fotografía en la que pueden estar interesados’.

Las declaraciones de Abbasi, sin embargo, todavía no convencen. Desde Gawker consultaron con varios ganadores del premio Pulitzer y les pidieron que se pongan en el lugar de Abbasi para poder entender mejor la situación. Vincent Laforet, uno de los ganadores, dijo algo que nos pareció muy interesante para comprender un poco más.

Es muy importante que el público recuerde que los periodistas juegan un rol importante y que muchas veces están haciendo un servicio público. Cuando cubrí el huracán Katrina para el New York Times, mi instinto fue rescatar a todas las personas que pudiese, sacarlos de Nueva Orleans. Pero me di cuenta que no tenía comida, combustible o agua para hacerlo, y no tenía ningún lugar al que llevarlos o brindarles atención médica. Eventualmente, me di cuenta que las fotografías que estaba tomando de estas personas estaban terminando en la primera plana del Times, y que el público en general, y las personas en Washington, estaban siendo informadas de cuán mal estaba la situación en Nueva Orleans.

Palabras sabias, pero que quizás no aplican a la situación en este caso. Abbasi no estaba fotografiando una catástrofe natural, como Laforet o Fournier, ni una conflagración, como Carter. Estaba simplemente retratando la maldad humana, el desquicio de algunos individuos, y una tragedia horrible que muchos piensan que podría haber remediado. No se trata de concientizar, al menos eso creo yo, no se pueden comparar los eventos que estos otros fotoperiodistas estaban cubriendo. Pero volviendo al tema.

Abbasi también fue entrevistado para el mismo Post, donde afirmó que los “críticos de sillón” no lo molestan, porque no estaban ahí y no saben qué tan rápido sucedieron las cosas. “Ellos no saben qué habrían hecho en mi lugar”, cerró. La verdad que es algo imposible de saber. La policía de Nueva York ya ha detenido un sospechoso por el crimen. Mientras tanto, la controversia ha sido desatada y parece no tener fin, aunque nos da buenas oportunidades de debate.

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