Actualización: Finalmente el iPad mini tuvo un tamaño de 7,9 pulgadas, practicamente el mismo tamaño rumorado. El argumento se mantiene.


Si la cantidad salvaje de rumores que circulan por los sitios especializados son reales, Apple está a punto de lanzar un iPad mini (o como sea que lo llamen) y una vez fuera empezaremos a escuchar dos grandes argumentos de los haters:

  1. ¿Por qué ahora se celebra la llegada de una tablet de 7 pulgadas fabricada Apple si el mismísimo Steve Jobs consideraba que no era buena idea lanzar una?
  2. Las tablets de 7 pulgadas siempre fueron una buena idea.

Pero si los rumores son ciertos, el iPad mini no será, simplemente, una tablet de 7 pulgadas. De hecho no se parecerá en nada a sus competidores inmediatos (Nexus 7, Kindle Fire o Samsung Galaxy Tab 7"). Será una tablet de 7,85 pulgadas.

La mejor forma de entender las diferencias fundamentales entre un tamaño y otro es por medio de un gráfico realizado por @trojankitten:

Una pantalla de 7,85 pulgadas (recuerden que se mide por medio de una línea diagonal) con el aspecto de pantalla de 4/3 (igual que el iPad de 10 pulgadas) equivale a 30 pulgadas cuadradas, es decir, casi 40% más área de pantalla que la Nexus 7 (22 pulgadas cuadradas).

Un detalle pequeño pero importantísimo que hace absolutamente toda la diferencia cuando hablamos de tablets que supuestamente son del mismo tamaño, pero que claramente y definitivamente, no lo son.

¿Y sobre las declaraciones de Steve Jobs en contra de una tablet de tamaño menor a 10 pulgadas? Era habitual en Jobs cambiar de opinión o comentar algo en público para desanimar a la competencia. El mejor ejemplo es cuando se mostró muy en contra que un iPod pueda reproducir video, no solo en entrevistas sino que en alguna presentación de producto, en que aseguraba que era un tremendo error. Menos de dos años más tarde Apple actualizaba su iPod classic con reproducción de video, aunque la pantalla sea pequeña.

No debería respondernos, entonces, que Apple haga el lanzamiento de un producto que en el pasado decía que no tenía sentido.