Uno de los temas que más atención atraen es, sin duda, la exploración espacial y, de hecho, toda la atención alrededor de la llegada de la Curiosity a Marte es buena prueba de ello (y gracias a este éxito la NASA quiere continuar sus misiones en el Planeta Rojo). Dejando a un lado a las grandes agencias espaciales, de vez en cuando surgen proyectos bastante singulares (y algo titánicos) que persiguen alcanzar grandes gestas en el ámbito de la exploración espacial desde la iniciativa privada construyendo naves, colonizando Marte o construyendo un ascensor espacial. Además de una empresa japonesa que ya anunció sus intenciones de construir uno, Michael Laine, un antiguo empleado de la NASA ha decidido abordar la construcción de un ascensor en la Luna y, por lo que podemos ver, la campaña en Kickstarter está funcionando bastante bien.

Liftport

Michael Laine estuvo trabajando en la NASA durante 11 años dentro de un equipo de investigación donde ya comenzaron a vislumbrar las posibilidades de construir un ascensor que pudiera sustituir, en el futuro, el uso de cohetes espaciales. Después de estos 11 años, Laine abandonó la agencia espacial estadounidense y continuó su trabajo dentro del sector privado (fundando la empresa LiftPort Group en 2001 y que terminaría quebrando en el año 2007).

Cinco años más tarde, cual ave fénix que renace de sus cenizas, Laine ha decidido volver a reflotar la compañía LiftPort, ahora que el sector privado comienza a tener una posición relevante dentro de la exploración espacial, y vuelve dispuesto a poner en marcha la construcción de un ascensor pero, en vez de emplazarlo en la Tierra, se construiría en la Luna (que sería algo más sencillo gracias a la baja gravedad). Con esta idea, Laine abrió un proyecto en Kickstarter para ver si el crowdfunding le inyectaba algo de capital y, fijando una cota de 8.000 dólares iniciales, arrancó un proyecto que ha captado ya más de 1.200 contribuciones amasando una cifra de algo más de 38.000 dólares (aunque ha presupuestado un proyecto de 3 millones de dólares)

Este investigador espera conseguir resultados palpables en unos 8 años con la idea de ir perfeccionando la tecnología haciendo que primero unos robots puedan elevarse por las torres, emplazar los ascensores en la Luna y, quizás, que éstos sirvan como base para construir alguno en la Tierra. De hecho, los trabajos iniciales de Laine miraban a la Tierra como origen y comenzó a trabajar con diseños basados en nanotubos de carbono (la misma base que quiere usar la empresa japonesa Obayashi Corporation).

idea

¿Y para qué emplazar un ascensor en la Luna? El objetivo es facilitar el despliegue de misiones espaciales puesto que las naves solamente tendrían que transportar material o personal hasta "la mitad del camino" y, a partir de ahí, todo se transportaría en el ascensor como primer paso de estructuras mucho más complejas.

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