Competición de robots jugando al fútbol

Acaba de concluir en México la 15ª edición anual de RoboCup, un campeonato de fútbol para robots. En la final un equipo de EE.UU. ganó 4-2 a otro de Alemania. Ver a estos pequeños robots competir hace pensar sobre su colosal desafío: imitar el complejo movimiento humano.

En la competición todos los equipos usan el mismo hardware y el esfuerzo está en desarrollar el mejor software. Los jugadores son completamente autónomos e incorporan habilidades que en los humanos se dan por supuesto: visualizar la propia posición, la de los demás y la de la pelota, usar la estrategia o golpear el balón sin caerse. Aunque se caigan son capaces de levantarse solos. El desafío para la Inteligencia Artificial es formidable. Además lo hacen en un entorno competitivo y practicando el deporte rey, el fútbol.

Comparados con el movimiento humano, los robots palidecen. Se ven sumamente torpes e incapaces. Los japoneses llevan mucha delantera en el desarrollo de robots humanoides y poco a poco van creando mejores prototipos como el famoso Asimo de Honda que es capaz de correr.

Tendemos a desdeñar el movimiento humano. somos seres racionales y ahí radica nuestra superioridad sobre el resto de animales de modo que no prestamos tanta atención a nuestra movilidad. Sin embargo, los humanos somos capaces de realizar un repertorio de movimientos tan variado que ningún otro animal puede aproximarse siquiera. Corremos, tocamos el piano, hacemos piruetas desde el trampolín y bailamos. Es algo totalmente sorprendente si reparamos un poco en ello.

La parte del cerebro involucrada en el movimiento es enorme. Además de procesar las sensaciones, una parte importante de la corteza cerebral está dedicada al movimiento: el córtex motor y el córtex premotor. Pero no solo la corteza cerebral es responsable del movimiento. Los ganglios basales son unas estructuras muy grandes centradas en la movilidad. Lesiones en estas áreas provocan el párkinson y la corea de Huntington. Y además está el cerebelo que contiene muchas más neuronas que la propia corteza cerebral. En conjunto puede decirse que la ejecución de los movimientos humanos requiere el uso de más parte del cerebro que cualquier otra facultad humana incluido pensar.

El objetivo es disponer de un equipo de robots para 2050 que pueda competir contra el equipo campeón humano y ganar. Todavía tenemos 40 años para conseguirlo.

Resulta gracioso fijarse un objetivo para 2050. En la simulación del cerebro el objetivo que se baraja un proyecto como Blue Brain es 2030, aunque es muy discutible que se consiga. En todo caso no es sorprendente que simular el pensamiento requiera 20 años y simular el movimiento necesite 40. Las destrezas motrices humanas son más complejas computacionalmente que las mentales.

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