De la Primavera Árabe a Atenas, de Occupy Wall Street a Moscú...

De esta forma Time rendirá homenaje en la última portada del 2011 a los manifestantes de todo el mundo. Podrías ser tú, yo, tu primo o tu hermano, tu vecino o ese que veías por la tele protestando sin saber por qué o para qué. Todas y cada una de las personas que han participado de alguna forma, ya sea de manera directa o indirecta, en las protestas que hemos vivido alrededor del planeta en este 2011, son, a juicio de la revista Time, Person of the Year, la persona o personaje del año a la que le dan todo el reconocimiento o valor. No deja de ser algo simbólico y seguramente sin ningún valor más allá de la anécdota y publicidad de la distinción de quién lo da, pero sin duda este año pasará a la historia como el año en el que una gran parte de la población aspiró a cambiar, a revelarse echándose a la calle con la ayuda inestimable de la red como medio de propagación.

Con este reconocimiento podríamos echar la vista atrás hace sólo un año. En ese momento la revista anunciaba al personaje del año, mucho han cambiado las cosas desde que el fundador de Facebook se erigiera a juicio de la prestigiosa publicación como la persona más relevante del pasado año. ¿Cómo lo ven a día de hoy?

Lo que se inició con la Primavera Árabe, la caída de Ben Alí en Túnez, la plaza de Tahrir, la caída de Mubarak, Gadafi, Siria, Yemen... una oleada de protestas y manifestaciones que por fin traspasaron fronteras y continentes, el 15M, Atenas, Londres, Estados Unidos y el movimiento Occupy o Rusia. Nada parece cambiar, salvo el ánimo de una gran parte de la población por hacer posible un cambio desde la denuncia.

Como decía al principio, sin Internet posiblemente todo hubiera sido diferente. De hecho, muchas de las noticias que reproducíamos eran posibles por la transmisión de las redes sociales que nos brindaba Internet, no aparecían en los grandes medios. Sin represión o censura posible gracias a las herramientas, muchos lugares en el mundo alzaban la voz sobre los muros que imponía el poder.

Finalmente no fue Steve Jobs en el año de su muerte, tampoco Anonymous y su cruzada contra la censura, ni Bradley Manning al que le espera el futuro más incierto de todos. Seguro que cada uno con una importancia notable y enorme, no sólo este año, sino como parte de nuestra historia reciente. De Jobs ha dicho hace unas horas Richard Stengel, redactor jefe de la revista, que éste no fue el año en que transformó la industria tecnológica.

Sea como fuere, les dejo con la brillante locución de Stengel al anunciar "la figura" de este año que nos deja. Junto a ella la que a mi juicio fue la mejor portada de todas cuantas han dado desde 1927. Aunque en esta dudosa distinción han entrado figuras tan dispares como Hitler, Stalin o el mismo Bill Clinton, en el 2006 crearon una de las mejores portadas de todos los tiempos. La mejor y posiblemente junto a esta, la única que nunca debemos olvidar.

Con esta designación rendimos un tributo a los hombres y las mujeres de todo el mundo, en particular en Oriente Medio, a los que derribaron gobiernos y llevaron un sentido de democracia y dignidad a gente que no lo tenía antes. Ésta es la gente que ya está cambiando la historia y que cambiará la historia en el futuro. Creo que todos pensábamos que esos dictadores no iban a ser derrocados.

Y entonces fue cuando esta gente arriesgó su vida, arriesgó su hogar, su subsistencia, para salir a la calle y traer un cambio que nadie había esperado. Es realmente algo transformador y creo que está cambiando el mundo a mejor.