El Reino Unido ha dado grandes cosas a la cultura internacional: la democracia parlamentaria, el pollo tikka masala y algunas de las mejores comedias de la historia. Sí, como ya vimos en la anterior entrega de esta selección, los motores de esa comedia son muy básicos. La lucha de clases, el slapstick de toda la vida y los personajes repelentes y un poco odiosos son prácticamente la base de esta tradición cómica. Pero todo viene de lo mismo: de una capacidad para reírse de si mismos que ya la quisieran para sí muchos países. Continuamos con nuestra lista, como siempre en ningún orden en particular.

A Bit Of Fry & Laurie

Antes de que Stephen Fry fuera el psiquiatra de Booth en Bones, antes de que Hugh Laurie fuese el Doctor House, ambos eran Fry & Laurie. Un dúo cómico, sí, pero un dúo cómico que basaba su actuación en un humor ligeramente snob. Las referencias culturales van ligeramente por encima del estilo mínimo común denominador que prima en este tipo de programas, pero aún así permanecen al alcance de la mayoría. Además, las utilizan para llevar a cabo un humor arriesgado y convencional al mismo tiempo, lleno de lugares comunes retorcidos y reinterpretados en una nueva luz. Pero lo mejor, sin duda alguna, es la dinámica de réplica y contrarréplica entre los dos titulares, que tienen una de las mejores químicas que se pueden ver en la pequeña pantalla.

Jeeves and Wooster

Otro poco de Fry & Laurie. Al fin y al cabo, si hay algo que los británicos hacen mejor que la comedia, eso son las series de época. Jeeves and Wooster es las dos cosas. Basado en las novelas de Jeeves del autor P.G. Wodehouse, la serie narra las desventuras de Bertie Wooster (Laurie), un joven aristócrata británico sin ningún interés por nada que no sea pasárselo bien. Jeeves (Fry) es su fiel valet, algo así como un mayordomo personal, que es capaz de adelantarse a cualquier situación, llegando incluso a preparar la maleta de Wooster antes de que llegue el telegrama que requerirá su viaje. Los diálogos son exquisitamente ingeniosos, y las inteligentes maquinaciones de Jeeves para conseguir sus objetivos -generalmente benévolos- dejarán ojiplático a más de uno por su retorcida genialidad.

Mr. Bean

Habrá quien diga que Mr. Bean está sobrevalorado. Habrá quien se equivoque. Quizá por lo mucho que se ha repetido en las televisiones de según qué países, o quizá por lo terriblemente vergonzoso de su primera aventura cinematográfica, las aventuras de Mr. Bean no tienen siempre el reconocimiento que deberían. Sin embargo, si lo volviéramos a ver hoy mismo volveríamos a reírnos como el primer día, ¿y no es ese el propósito de la comedia? El personaje, como casi todos los grandes personajes de esta lista, tiene algo de patético y desesperado, y mucho de mezquino. Sin embargo, sus terribles desventuras, que siempre o casi siempre parten de la exageración hasta el absurdo de algo que le podría pasar a cualquiera, nos consiguen llegar a la fibra sensible. Y a la risible, que es lo que cuenta.

Are You Being Served?

¿Quién dijo que la comedia debía ser sofisticada? No lo sé, pero quien quiera que fuese tendría que comerse sus palabras después de ver *Are You Being Served. Una comedia de situación centrada en las desventuras de los empleados de la planta de moda de Grace Brothers, unos grandes almacenes londinenses, todo en ella es adecuado al molde. No tiene nada rompedor. Y aún con esas ha aguantado el paso del tiempo y sigue teniendo la misma frescura que el primer día. Chistes de guerra de sexos, sí, pero con gracia. Equívocos sexuales, como las constantes referencias de Miss Slocombe a su *pussy* -su gatito- que consiguen arrancarnos una sonrisa reticente. El personaje de Mr. Humphries, un *chico de mamá*, representa tantos estereotipos negativos sobre los gays que debería ser ofensivo, pero solo consigue caernos bien. El capitán Peacock, jefe de planta, se pasea, orgulloso como indica su apellido, con una gravedad nada coherente con el comportamiento de sus congéneres. En resumen, un vodevil, una astracanada, una pantomima, pero una tan bien hecha que solo se puede disfrutar.

The IT Crowd

Una de las series estrella del renacimiento de la TV británica que estamos viviendo últimamente, dudo que sea desconocida para la mayoría de nuestros lectores. Sin embargo, habrá quien se la haya perdido, y ese alguien está a punto de hacer uno de los grandes descubrimientos de su vida. Una comedia desternillante desde el primer minuto hasta el último, tiene tres de los personajes mejor construidos de los últimos tiempos: Roy, el amargado de vuelta de todo que en el fondo todavía tiene ilusión; Moss, el geek ingenuo y tierno que oculta un lado frío y calculador; y Jen, la mentirosa compulsiva hambrienta de poder que en el fondo haría cualquier cosa por sus compañeros. De las de darle al pause para poder reírse a gusto.

Sí, se nos quedan algunas en el tintero. Nos habría gustado incluir Blackadder o The Royle Family, pero había que elegir diez. ¿Cuáles habríais elegido vosotros?