Me parece absolutamente increíble lo que ha logrado Google en sólo dos meses con Google+. Parecía que nadie podía hacer que el trono de Zuckerberg se tambalease siquiera, pero de repente llegan los de Mountain View y de repente parece que los de Facebook. A los hechos me remito, después de la presentación de Google+ y sus excelentes Hangouts, Facebook anuncia que en menos de una semana darán una rueda de prensa para presentar algo nuevo, que resultó ser un servicio de videollamadas bastante cogido por los pelos en alianza con Skype. Ayer llegan los juegos a Google+ y a Facebook le falta tiempo para decir que ellos también tienen jugosas novedades en cuanto a juegos ¿Coincidencia? ¿En ambos casos? Hace tiempo que me enseñaron a no creer en las simples casualidades.

Pero dejando a un lado a Facebook, que sigue siendo el indudable rey le pese a quien le pese, vamos centrarnos en otro servicio que también tiene una corona que ya desde lejos parece que podría llegar a peligrar: Flickr. Flickr es ese servicio maravilloso, salido de la nada, que detrás de la simple premisa de subir y compartir fotografías, con fotos de gran calidad y un servicio de estadísticas que debido a la magnitud del servicio se ha vuelto extremadamente interesante con el tiempo. Si me preguntan a mí, fue cuando Yahoo compró Flickr cuando el servicio se fue a la mierda, pero últimamente, cada vez más, se elevan voces que claman contra las pocas novedades en torno al servicio que inevitablemente empieza a rodearse de un aura obsoleta sin que nadie sepa muy bien cómo.

Si Flickr ha podido permitirse todo este tiempo mantener el servicio sin apenas innovaciones (que no quiere decir que no las haya habido) se debe a un motivo muy simple: en el campo de las redes sociales de fotografía, Flickr no es que sea el rey, es el emperador absoluto, más incluso que Facebook diría yo. Las tímidas apuestas de Google con Picassa parecían de risa hasta que de nuevo entra la variable que altera toda la ecuación: Google+.

A raíz de una encuesta de Mariano Amartino en Twitter ha sido cuando he empezado a preguntarme si Google+ puede suponer una amenaza real para Flickr. La primera impresión es que una red y la otra no tienen nada que ver ¿Pero seguro que esto es así? No debemos imaginar las fotografías en Google+ de la misma manera que en Facebook, más que nada porque estás vienen soportadas por un servicio exlcusivo dedicado que ya existía antes, Picassa. Nunca me convenció demasiado Picassa, ni siquiera con la integración que tiene con Android, lo suficiente como para toquetear un poco las opciones y ver qué tal estaba el servicio o como para plantearme alguna vez si merecía la pena hacer allí una copia de seguridad en la nube de algunas de mis fotos, poco más.

Pero pensémoslo con detenimiento, porque Google+ puede empezar a ser una amenaza y una amenaza muy real. A mí a estas alturas cada vez me queda más claro que Google+ va triunfar, el objetivo primario de toda red social es subir fotografías y compartirlas, compartir la experiencia sobre esas fotografías. Ahí es donde creo que Flickr se queda más corto, está muy bien para subir tus fotos, para crear tu propia galería fotográfica, para participar en Grupos pero cuando llega la hora de lo verdaderamente social se queda en un perfil, en la posibilidad de añadir amigos y en dejar meros comentarios en las fotos. Así que Google+ podría decirse que es precisamente lo que le hacía falta a Picassa, que hasta ahora adolecía precisamente de esos mismos fallos, para que triunfe en el ámbito social.

Todavía es muy pronto, y hay que darle tiempo al tiempo, pero no sería la primera vez que Google intenta darle un empujón extra a Picassa, su nueva y flamante red social a lo mejor es justo lo que andaba necesitando. De momento está claro que Flickr, es el rey, al igual que Facebook, y podemos estar tranquilos que lo seguirá siendo durante mucho tiempo más. Lo que me parece curioso es como una red social recién llegada, que apenas lleva un mes y medio entre nosotros, esté empezando a hacer temblar cimientos que muchos de nosotros dábamos por sólidos.