Para los no instruídos, Gears of War está considerada una de las exclusivas más jugosas de Xbox 360. Algunos situarían a la IP por encima incluso de Halo, ahí es nada.

El primer juego de la serie fue toda una prueba de fuego para Epic Games, empleándose como primera demostración de lo que su nuevo motor gráfico (el Unreal Engine 3) iba a ser capaz de hacer. No pocos juegos fueron comparados a posteriori. De repente, cualquier shooter en tercera persona tomaba prestada su mecánica de coberturas o incluso un acabado visual que los medios especializados comenzamos a referir "a lo Gears".

La popularidad de Gears of War está fuera de toda duda, ventas multimillonarias y tráfico multijugador lo avalan. Tanto es así, que Microsoft tiene puestas en GoW3 todas sus esperanzas comerciales para 2011, siendo su obra propietaria más codiciada, la que le puede hacer vender millones de máquinas (adicionales) gracias a los previsibles bundles que, dicen algunos, acompañarían una nueva rebaja de precios.

¿Qué pasaría entonces si el juego estrella de la casa resultase filtrado al completo tres meses antes de la fecha de lanzamiento? No es ningún misterio que Epic tiene el juego terminado desde abril, habiéndose dedicado a pulirlo de entonces.

La mala suerte ha querido que de algún modo todo el código debug haya caído en malas manos, disipándose por la red a velocidad de vértigo. En Microsoft no han tardado en dar respuesta a oficial, quitando hierro al asunto:

Hemos seguido lo ocurrido con Gears of War 3 y estamos trabajando de forma cercana con nuestro equipo de seguridad para solventar la situación y endurecer nuestros sistemas. El contenido no es representativo de lo que los fans degustarán cuando el juego se lance en todo el mundo el próximo 20 de septiembre de 2011.

Todos sabemos oler la preocupación en esas declaraciones, pero supongo que no podían dar otra respuesta más que esa. Ahora bien ¿cuánto tardarán en circular los spoilers? Los fanáticos bien harían en desconectar de todo aquello que huela a filtración.

Nos interesa saber también cuánto podría costarle la broma a Microsoft y si ésta tendrá algo que ver con las declaraciones que el otro día hiciese el propio Cliffy B (cabecilla del proyecto) quien entendiese la tendencia hacker reinante como una lacra a la que todo el mundo estaba expuesto:

Es una vergüenza. Los hackeos están costando indecentes cantidades a los desarrolladores. Conozco a muchos que no han podido colgar sus betas precisamente por ello. Estamos ante un gravísimo problema. Ser desarrollador hoy día asusta, especialmente cuando no deja de hablarse de un futuro conectado. Creo que lidiar con los hackers es algo que ha de hacerse con tiento, pues si les cabreas corres el riesgo de que echen por tierra todo tu trabajo.