Tanto IDC como Strategy Analytics confirman que Apple, en apenas cuatro años, se ha convertido en el fabricante principal de smartphones en el mundo, superando a Nokia y manteniendo a Samsung "a raya". Durante el segundo trimestre de 2011 se vendieron 110 millones de unidades aumentando 76% si lo comparamos con el año pasado, del cual Apple tiene el 18,5% del mercado o 20,3 millones de unidades vendidas. El mayor crecimiento en ventas se ha dado en China y Asia.

Pero no son solo buenas noticias para Apple. Se calcula que a corto plazo, Samsung se convierta en el principal fabricante de este tipo de teléfonos, especialmente impulsado por el aumento en el uso de Android como sistema operativo móvil.

Apple sigue teniendo tarea pendiente en mercados emergentes como Latinoamérica, parte de Asia y África, donde Android tiene un crecimiento espectacular por la disponibilidad de terminales de bajo costo muy atractivos en la región. Si Apple quiere mantenerse competitivo y tener un crecimiento que lo mantenga en el primer puesto urge la disponibilidad de un iPhone económico que no sea simplemente generaciones anteriores del teléfono.

De cualquier forma es impresionante el surgimiento de Apple y cómo ha logrado dominar un mercado por medio de un solo modelo de una sola terminal. Por medio de innovación, de romper el mercado, de jugar con otras reglas, de inventar sus propias reglas, Apple sacudió el ecosistema de los smartphones y le hizo saber al mundo que para tener un teléfono poderoso no es necesario que sea un pedazo de plástico feo con un sistema operativo más cercano al DOS e interfaces gráficas inusables (como era el mundo antes de que existiera el iPhone).