China es el último gran mercado. Aislado de la mayoría de las compañías occidentales, el país asiático representa un escenario poco explorado para los gigantes informáticos. A pesar de sus asombrosos números, Facebook no ha podido entrar a ese territorio casi inexpugnable, en buena parte, por la férrea censura que existe en contra de las redes sociales por parte del gobierno chino. Pues parece que finalmente Mark Zuckerberg podrá trascender la Gran Muralla, ahora que se anunciado un acuerdo con Baidu para lanzar su propio servicio.

Zuckerberg estableció el acuerdo con Robin Li, CEO del buscador. Una de las especificaciones del pacto es que Baidu no se integrará con el servicio internacional de Facebook, sino que establecerá su propia red social dentro de las fronteras chinas. El trato se ha mantenido en el total ostracismo, pues ni el vocero del buscador ni el director para operaciones en Asia de Facebook han querido comentar al respecto. Li y Zuckerberg se habían reunido previamente en diciembre. A la sazón, en febrero, el ejecutivo de Baidu comentó que su sitio web estaba pensando desarrollar una red social.

Llaman la atención dos detalles importantes. Primero, que Facebook no entrará a China. No. Lo que tenemos ante nosotros es un acuerdo en el que Zuckerberg meterá una red social, pero desconectada del escenario internacional. Muy mal signo. El potencial de Facebook, sobre todo como impulsor de movimientos sociales, es que es una plataforma que sirve para conectar a todo el mundo y permitir el libro flujo de información. Con este Facebook en una burbuja, el gobierno chino retiene el control de la frontera cibernética, en tanto que Zuckerberg consigue entrar al mercado más tentador del planeta.

Por su parte, está la alianza con Baidu. Era muy lógico que Facebook no se juntara con Google, pues su competencia es más que obvia. Hay que recordar en uno de los puntos del globo donde Google no es el mandamás es en China, donde Baidu controla casi todo el tráfico. "Las empresas occidentales deben acatar las decisiones del gobierno chino", sentenció Robin Li en julio de 2010. Al parecer, Zuckerberg está de acuerdo en mirar hacia otro lado, siempre y cuando sus bolsillos sigan hinchándose de billetes.