Los trending topics en México siempre me han parecido de lo más arbitrarios. Lo mismo se pueden tratar temas serios que hacer bromas y parodias. Hay de todo, desde seguimiento de noticias hasta referencias con faltas de ortografía. Sin embargo, uno de los fenómenos que más me llama la atención ese nacionalismo tácito de muchos de los hashtags que se emplean para jugar.

Por alguna razón, nos gusta tomar algún tema fuera de México para adaptarlo a nuestra cotidianeidad. A mi mente me viene de inmediato el TT de #SiLosMinerosFueranMexicanos. Bajo este tema, los usuarios mexicanos no sólo se pusieron a hacer innumerables bromas (por ejemplo, que alguna televisora habría hecho un reality show al respecto), sino que también funcionó como una catarsis para recordar, dolorosamente, el caso de los mineros abandonados en Pasta de Conchos en 2006.

Este tipo de trending topics son muy habituales. Tópicos de todo tipo, como John Lennon, Harry Potter, Wikileaks, Santa Claus o el Titanic han pasado por este ejercicio fantástico. En el más sencillo de los casos, comienza como un simple juego en el que adaptamos lo imaginario a lo real. No obstante, termina convirtiéndose en un experimento terapéutico, de desahogo ante una realidad nacional que es inconscientemente chusca y surreal.

Bien dicen que el humor es emancipador. En un día a día azotado por numerosas problemáticas, el mexicano ha optado por esgrimir en Twitter el arma que mejor sabe utilizar: reírse de sí mismo. Lo que inicia como una broma, de pronto se convierte en una denuncia disfrazada, en una parodia política, en una risa amarga que eleva nuestra realidad al espacio de lo absurdo. Ahí, donde no hace daño, nos podemos reír de ese México que nos parece inverosímil. Y es que si Harry Potter fuera mexicano, los mortífagos serían sicarios, las lechuzas traerían un mensaje de "Telcel te regala", y se pagaría tenencia por tener escoba.