Una vez pasada la emoción ante el EPIC WIN, el 'Zas en toda la boca', el Fuck Yeah del otro día o como lo queráis llamarlo, poco a poco las aguas se van calmando y se puede volver a reenfocar la situación en frío. Porque como explicaba en este otro post, la innegable victoria del otro día es una victoria que se corresponde con una batalla, no con la guerra entera. Está más que claro que todas las personas detrás de la Ley Sinde no se van a quedar cruzadas de brazos y van a volver a atacar, probablemente incluso con más fuerza que antes.

Y es que me parece interesante llegar a la raíz del asunto, porque eso de llamar piratas (cuánto se ha abusado de esta palabra), ladrones, y fascistas a un montón de gente aparte de darme un subidón de vergüenza ajena tal que es en parte responsable de este post, si lo sumamos a las demandas de esos que se hacen llamar 'defensores' de la cultura en realidad no hace más que reflejar una cosa, todavía sigue habiendo gente que no tiene ni puta (uy, perdón) idea de qué va todo esto. Así que en vez de quejarme y de repetir por enésima vez que compartir no es robar lo que voy a hacer es intentar explicar un par de modelos de negocio que creo que podrían demostrar que con la 'piratería' (sic) no se acaba con leyes, sino con alternativas.

Lo primero de todo es dejar de usar la expresión 'modelos negocio', lo sé, la he utilizado para titular el post pero es que detrás de la misma se esconden otras dos palabritas mucho más sencillas de entender: sentido común. Si el sentido común se pudiese envasar y vender en pastillas yo a estas alturas sería millonario. 'Modelo de negocio' es tan complicado como mirar qué funciona y qué no, a ver... dejadme pensar... ah, sí ¡Spotify! ¿Tan difícil es reconocer una buena idea cuando se tiene delante? Pero tan delante que te da en las narices (y sé que no viene a cuento, pero las narices de Sinde no son precisamente pequeñitas)

'Modelos de negocio' es empezar por reconocer que contra lo gratuito no se puede competir, y en Internet la música, las películas, los libros, todo, a base de una oferta mejor, todo eso se puede obtener de manera gratuita, y si no te gusta te jodes, es lo que hay. ¿Alguien conoce un cuadro que se llama 'El Aguador de Sevilla? Es un cuadro de Velázquez, muy bueno, en él se retrata a un aguador, que era una persona que antes iba vendiendo agua de casa en casa. Pues bien, a este señor, o más bien a sus compañeros de profesión, cuando llegaron los avances (avances, esa mágica palabra) y el agua corriente llegó a los hogares, pues probablemente se le acabaría el negocio ¿Y se montó un drama? Pues a lo mejor, lo mismo da, pero se aplicó la misma regla de antes, si no te gusta, es lo que hay.

Pero da igual, que me enrollo, voy a intentar ser todavía más directo, voy a intentar poner punto por punto, pasito a pasito, cómo creo que debería ser un modelo óptimo de distribución de contenido acorde con los nuevos tiempos. Un modelo de negocio detrás del cual cual se esconde el sentido común, señores de la industria, señores de la cultura, Sinde, tomen nota, vayan haciendo una marca al lado de cada punto cuando lo vayan entendiendo (pero imprímanlo antes, encima de la pantalla no, que se estropea):

  • Gratuito: ¡Anda! ¿Pensabais que iba a empezar flojo? Parece imposible que un modelo de negocio se sustente si es gratis ¿verdad? Pues de nuevo os pongo el ejemplo de Spotify, otra vez, que siempre están a mano, no tenéis que ver que nos les va nada pero que nada mal, y si en algo les va regular encima es por vuestra culpa, por las tarifas rácanas de las discográficas.

  • No vais a ganar lo mismo de antes: Y ahora vuelvo a poner el ejemplo del aguador, es que es lo que tiene Internet, ya sé que es duro, pero es así, se os ha acabado.

  • Multiplataforma: La música, las películas, ya no se limitan a la radio del salón, eso se acabó en los 60, ahora la música van en los reproductores de MP3, en los ordenadores, en los coches, en los USB, en los móviles... en todo.

  • Sin DRM: Podría extenderme párrafos y párrafos explicando por qué el DRM no vale para nada, pero vamos a hacerlo más sencillo ¿Hasta ahora ha servido de algo? Pues eso.

  • Sin soporte: Los discos de plástico con un agujero en el centro son cosa del siglo XX, afortunadamente la música no necesita soporte. Sigo sin entender cómo os empeñáis en vender algo que supone más desventajas (transporte, empaquetado, distribución) que ventajas.

  • El pueblo es el rey: Dejad de intentad meternos a presión lo que queráis que escuchemos, por favor, cualquier emisora del país a día de hoy da pena ¿Por qué no os dedicáis únicamente a ofrecer, sólo ofrecer, la música y dejar que seamos nosotros los que elijamos?.

¿Queríais modelos de negocio? Aquí los tienes, y no ha sido tan difícil, sólo hace falta aplicar el sentido común (he repetido mucho estas palabras, son importantes) y darse cuenta de que para que algo funcione hay que saber adaptarse a los nuevo tiempos ¿Creen ustedes que lo han comprendido? ¡Pues a ponerlo en práctica!

Nota: Escribí este post escuchando a Alejandro Sanz en Spotify, perdonen si me salió muy visceral.

Foto: Si solo música