En París se está llavando a cabo Le Web, evento grandísimo sobre medios e internet, al que asisten periodistas y bloggers de todo el mundo. ¿Y cuál es el principal tema de discusión este año? Como no podía ser de otro modo, WikiLeaks. Afortunadamente, a pesar de los distintos puntos de vista, la opinión general es la misma y apunta a lo más importante del tema.

Durante el panel principal, Pierre Chappaz, representando a Wikio, señaló que este es "*el primer intento de censurar a Internet y lo están llevando a cabo prácticamente todos los Gobiernos del planeta¡", mientras Gabe Rivera, de Techmeme, consideró que la situación ya está afectando negativamente a Estados Unidos. Curiosamente, viendo las distintas opiniones del panel, confirmé lo que vengo viendo en estos días. Mientras la mayoría de los blogs estamos viendo la importancia de lo que ocurre, los medios tradicionales parecen no tener la menor idea.

Mientras The Guardian plantea como posibilidad que el "WikiLeaks del futuro" tenga como objetivo los mensajes privados de Twitter, en Le Web tratan el núcleo del asunto y sin confundir términos. En ningún momento se puso en riesgo la privacidad de ningún individuo, no es este el objetivo de WikiLeaks. Son cosas muy distintas, la información de un individuo y la información de un Estado. WikiLeaks se muestra como el periodismo que "debería ser", lejos de lo cual se encuentra el actual "cuarto poder", cómodo con interpretaciones par favorecer o hundir al político de turno o comodísimo informando sobre las últimas locuras de Lindsay Lohan.

Relacionar WikiLeaks con "problemas" de privacidad es malinterpretar completamente la situación y son los medios tradicionales, gigantes, masivos, quienes parecen no darse cuenta que lo que está en juego es la libertad de expresión. ¿No se suponía que ese era el principal foco del periodismo? Aparentemente, el mundo está cambiando mucho más de lo que creíamos (y mucho más rápido). Gabe Rivera dijo durante el panel "The leakers will win ("Los leakers, referencia a la comunidad de WikiLeaks, ganarán"). Y la victoria de los "leakers" nos pertenecerá a todos, nos caiga bien Assange o no, confiemos en WikiLeaks o no.

Vía: TechCrunch