Hace un par de semanas, concretamente el 28 de noviembre, cuando apareció la primera información sobre los cables filtrados del Departamento de Estado proporcionados por Wikileaks, solamente estábamos ante la punta del iceberg. Probablemente, en estos momentos también lo estemos de alguna forma, pero los datos han ido apareciendo de forma constante.

Así que es buen momento para pararnos un rato y ver toda la información que hoy día tenemos. Mi compañero Elías Notario ya nos habló de los primeros datos que afectaba a España. De los cinco medios elegidos por WikiLeaks, para la filtración previa de los documentos, El País ha sido lógicamente el encargado de sacar más información que afecta a nuestro país y por tanto ha sido la fuente principal a la hora de elaborar este post.

Así que aquí tenéis resumidos los temas más importantes que han sido desvelados por el momento: La ley antidescargas, el caso Couso, el cierre de Guantanamo y en general, las relaciones bilaterales con Estados Unidos.

Ley antidescargas

Teníamos que empezar por este tema precisamente. Sobre él ya nos habló Marilín Gonzalo. Para EE.UU. fue, y sigue siendo, una prioridad en las relaciones con España y otros países. Las presiones comenzaron con la llegada de Zapatero a la Moncloa en 2004. El apoyo que había tenido en las elecciones por parte de miembros importantes de la industria del entretenimiento hacían pensar a los diplomáticos americanos que iba a ser sensible a las leyes que protegieran la propiedad intelectual.

La presión se ejerce en diferentes ámbitos. Los embajadores norteamericanos se entrevistaron con los tres ministros de cultura que ha tenido hasta hoy el gobierno de Zapatero, con empresas de telecomunicaciones y organizaciones afines como la SGAE. Como el ejecutivo no actuó en la línea que esperaba el gobierno norteamericano se acentuaron las presiones que tomaron forma en la inclusión de España en la lista negra, la Lista Especial 301, en abril de 2008.

El 27 de noviembre 2009, es cuando empieza todo el lío de la Ley antidescargas. En España internet es un hervidero y las protestas no dejan de sucederse. Se detalla en los cables que el Partido Popular mantiene una postura doble y Estados Unidos sigue con sus presiones. Actualmente la Ley Sinde está en el Congreso esperando las enmiendas de los grupos parlamentarios.

El caso Couso

Han pasado siete años desde la muerte de José Couso, el cámara de Telecinco, por el proyectil lanzado desde un tanque del ejercito norteamericano. Couso estaba en el hotel Palestina donde se albergaban los periodistas que cubrían la Guerra de Iraq. En el ataque, un periodista ucraniano murió en el acto.

EE.UU. pretendía que se cerrara el caso y para ello fijó sus objetivos en el Poder Judicial y en el Ejecutivo. Casi pleno, solamente les faltó el Legislativo. Respecto al Gobierno directamente presionaron a María Teresa Fernández de la Vega, Juan Fernando López Aguilar y Miguel Ángel Moratinos que entonces eran la vicepresidenta, el ministro de Justicia y el ministro de Asuntos Exteriores respectivamente. Respecto al Poder Judicial se centraron en Cándido Conde-Pumpido, fiscal general del Estado, y a Javier Zaragoza, fiscal jefe de la Audiencia Nacional.

Toda esta actividad parece ser que sí consiguió el efecto deseado. El embajador Eduardo Aguirre comentó en un cable que los ministros estaban trabajando para que no se consiguiera la extradición de los soldados americanos. En diferentes cables se trata la hipocresía por la cual el ejecutivo defendía las decisiones judiciales pero por otro lado intentaba cambiarlas de signo, en favor de Estados Unidos. De esta forma el 10 de marzo de 2006 se archivó el caso Couso, aunque no acabó aquí la historia. A pesar de que el caso se ha cerrado y reabierto sucesivas veces, el juez Pedraz no ha conseguido lo que deseaba. Actualmente el caso sigue abierto.

El cierre de Guantanamo

Uno de los problemas al que se debió enfrentar Obama con la llegada a la presidencia en enero de 2009 fue cerrar Guantanamo. Una de sus promesas electorales se convirtió en una obsesión más difícil de solucionar de lo que había pensado en un primer momento. La administración norteamericana intentó “colocar” a estos 241 presos en diferentes cárceles de todo el mundo, aunque la colaboración fue casi nula. Llegaron propuestas tan directas como “librarse” de ellos como quería Kuwait.

En Europa la situación fue más “cómica”. Un pequeño grupo de prisioneros de Guantanamo que no querían en suelo norteamericano pero que tampoco deseaban en sus países de origen los acogieran, ya fuera porque se pudieran unir a la Yihad o porque fueran ejecutados, eran los que se rifaban en Europa. Para acelerar el proceso Estados Unidos creo un sistema de reserva de reclusos con la intención de que compitieran las naciones por estos presos. Los norteamericanos los vendían como los detenidos con historial más limpio y contaron con la ayuda del veterano diplomático, Daniel Fried.

Por ejemplo, con España se jugó la baza de conseguir más peso en la política europea, al igual que con Bélgica. Además de que se ofreció 85.000 dólares por cada uno de los presos. El Gobierno vio una buena oportunidad para mejorar las relaciones bilaterales. En febrero de 2009 Miguel Ángel Moratinos, entonces ministro de Asuntos Exteriores, se compromete con Hillary Clinton a acoger alguno de estos hombres. Se tenían ciertos recelos a las consecuencias que podía traer en la opinión pública y miedo a como empeorar las relaciones diplomáticas con China o Túnez, por eso se buscó unos presos determinados. Tampoco ayudaba el hecho de que dos presos acogidos previamente hubieran conseguido la libertad en terreno español y desde entonces no estuvieron "quietos" precisamente.

Pese a todo eso, el 23 de junio Rubalcaba confirma que aceptará cinco presos. Las negociaciones se mantuvieron durante ese año frente a la impaciencia de Estados Unidos. Finalmente durante este año han llegado a España: un preso palestino, uno yemení y un afgano. No obstante, todavía quedan dos por llegar a territorio español. La prisión de Guantanamo sigue abierta y todavía retiene a 174 reclusos.

Relaciones bilaterales

Por los tres puntos que hemos ido repasando de la política norteamericana, podemos hacernos una idea de como fueron las relaciones bilaterales durante ese tiempo. Otro aspecto que no hemos tratado con detenimiento y que también fue razón de presiones norteamericanas, fue los vuelos de la CIA. Con la retirada de las tropas de Iraq en 2004, las relaciones con Estados Unidos se enfriaron enormemente y desde entonces España iba a remolque en las relaciones bilaterales. La necesidad del Gobierno de tener unas relaciones normalizadas con la administración Bush era un problema que les obsesionaba.

Dos años después, las relaciones habían mejorado, aunque en ningún momento Estados Unidos se planteaba llegar al punto de cordialidad que había mantenido con Aznar. Símbolo de esta mejora fue la visita de Condolezza Rice a España en junio de 2007. Irónicamente, siendo Obama presidente electo, Zapatero se entrevistó con Bush en la Casa Blanca en noviembre de 2008. Durante el gobierno de Obama las relaciones se normalizaron.

Otros cables han desvelado como ven los diplomáticos norteamericanos a los dirigentes políticos españoles, el recelo ante las actuaciones de Garzón y las luchas intestinas en el Partido Popular. Todos estos documentos sirven para hacer un mosaico más preciso de lo que se cuece en la política española.

Conclusiones

Después de conocer los entresijos de estos cuatro asuntos claves en las relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y España, queda claro que las palabras “soberanía nacional” nos vienen un poco grandes. Las injerencias de Estados Unidos en los tres poderes del Estado español han sido continuas como ha desvelado WikiLeaks.

Se han aprobado leyes gracias a la intervención norteamericana, se ha intentado manipular de forma evidente al Poder Judicial y el Ejecutivo ha jugueteado con la “amistad” de nuestro aliado para conseguir réditos políticos en la política doméstica.

Y mientras tanto, ¿qué podemos hacer nosotros, los ciudadanos? Apoyar a quienes desvelan la verdad y no olvidar que otros pretenden acallarlos y seguir con los cuentos de siempre.