Hace unos días tuvimos una noticia bastante interesante, la Corte Federal de Suiza declaró ilegal la actividad de la empresa privada Logistep, que se dedicaba a rastrear las redes P2P para ir recolectando direcciones IP de ordenadores sospechosos de realizar descargas mediante este protocolo. Una vez declara ilegal la actividad el tribunal federal de Suiza ha ordenado la apertura de un proceso penal y ha solicitado el arresto del responsable de la empresa. De este modo para Suiza no es legal identificar una dirección IP sin haber iniciado un proceso de investigación penal.

Los principales clientes de Logistep son empresas tenedoras de los derechos de autor de diferentes obras, como pueden ser productoras, discográficas, además de otro tipo de entidades como sociedades de gestión, como puede ser la RIAA en Estados Unidos o la SGAE en España, aunque los clientes de la esta empresa principalmente eran de Suiza y Francia. Una vez detectada la persona que estaba descargando contenidos con derechos de autor se le mandaba una carta solicitándole una cantidad de dinero a cambio de no iniciar un proceso judicial.

Fue en 2008 cuando la autoridad responsable de Protección de Datos de Suiza inicio los trámites contra Logistep, quienes presentaron un recurso que ahora han perdido y en el veredicto del Tribunal suizo se señala algo muy claro: el fin no justifica los medios y aunque te dediques a cazar a alguien que se salta la ley -según en que países el intercambio de archivos con derechos de autor es ilegal- no debes saltártela para hacerlo.

Esta decisión que ha tomado la Corte Federal de Suiza me parece una gran noticia y evidentemente es una decisión lógica, demostrando que las leyes están para cumplirlas, al contrario de algunos gobiernos que buscan soluciones para saltarse el poder judicial con tal de proteger una industria. Aunque he de decir que me parece que se ha tardado mucho en parar la actividad de esta empresa, ya que no sólo violaba la Ley de Protección de Datos sino que también realizaba algunas actividades bastante dudosas. El simple hecho de mandar una carta solicitando una cantidad de dinero y amenazándote que si no lo haces inician acciones legales, me parece cuanto menos, una extorsión a la altura de una banda mafiosa.

Hay países que donde el intercambio y descarga de archivos protegidos por derechos de autor es legal, allí perfectamente se pueden dar casos de demandas donde los usuarios pueden salir perdiendo, pero no está de más recordar a estas empresas que no tienen carta blanca para saltarse las leyes para lograr el objetivo. Este tipo de actividades se han llegado a realizar también en países donde el intercambio de archivos no es ilegal -como España- pero por una vez estuvieron listos y se dieron cuenta que se enviaban avisos a los usuarios podían ser demandados, por lo que pararon de enviar avisos a los usuarios que detectaba.

En definitiva, que se haya parado la actividad de esta empresa me parece una buena noticia, pero lógica y que debería haberse realizado hace tiempo. Es licito que haya empresas que ofrezcan a sus clientes maneras de proteger sus obras, pero si lo te dedicas a ello hazlo bien y no lo hagas con actividades ilegales porque te puedes convertir en el cazador cazado y con todas las de la ley.

Imagen: Brocco Lee

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