Por si no lo sabían, hoy se conmemora el Día del Orgullo Friki. Hace cuatro años, un 25 de mayo de 2006, se instauró esta celebración en España, como una manera de defender el derecho de cualquier persona a realizar prácticas consideradas como frikis (leer cómics, jugar rol) sin ser desdeñados por la sociedad. Aunque apenas se cumplen cuatro años de esta iniciativa, ya se ha extendido a *Estados Unidos, México y Canadá.

A propósito, recuerdo una pequeña conversación con Ernesto Priego, estudiante de Humanidades Digitales en el University College of London. Yo había pedido ayuda en Twitter para encontrar algunas referencias para un artículo sobre cómics que planeo escribir. "¿Algún friki que me ayude?", publiqué. Ernesto me respondió amablemente que él tenía información al respecto, pero que no me ayudaría por haber usado ese término. Le dije que no lo hacía en forma peyorativa --- después de todo, yo me considero uno (y sí, ¡el de la foto soy yo!).

A partir de ese punto, charlamos un poco sobre las connotaciones de la palabra friki. Ernesto me apuntó bien que, aunque sea de forma tácita, aún conserva esa idea de que leer cómics o jugar rol son actividades anormales. Quizá en español no seamos tan conscientes por la castellanización del término, pero en inglés, la palabra freak tiene una connotación muy negativa (fenómeno, raro). Imagina que en español les llamáramos raritos y ve el armagedón que se desata.

En una sociedad de la información, el papel del geek (entendido como una persona fascinada por la informática, la ciencia y la tecnología) ha tenido una revalorización impresionante. Con el auge de las empresas de TI, y la entrada de la era del Internet, el geek pasó de ser el blanco de burlas a un modelo aceptado (y en muchos casos, una aspiración). En este caso, lo friki, entendido como una faceta de ocio, paulatinamente comienza a ser aceptado y reivindicado, conforme los cómics, los videojuegos y demás aspectos comienzan a asaltar el mainstream (¡gracias, The Big Bang Theory!)

El trasfondo del Día del Orgullo Friki es, precisamente, que estas actividades se vean como algo normal, cotidiano, y no como un excluyente. Leer cómics, jugar rol, ir a convenciones... este tipo de actividades no deberían ser motivo ni de discriminación, ni de menoscabo. Son, al final del día, expresiones artísticas, formas de interacción social, exploraciones lúdicas. Que tirar dados no nos hace raros, ni leer historietas nos hace imbéciles. Es un día de decir ¡basta! al estereotipo, e invitar al resto a explorar otra perspectiva con desenfado en un ejercicio de tolerancia y respeto.

Ah, y por supuesto, ¡tampoco olviden cargar con su toalla!