Freemium

Para quien no conozca bien el término, el modelo freemium es aquel en el que un servicio se pone de manera gratuita (free), normalmente con una reducción de las características del serivicio, y también bajo pago (Premium), donde sí se incluyen todas las funcionalidades o funcionalidades más avanzadas.

El ejemplo que seguro que ahora mismo muchos tenéis en mente es Spotify, existe una versión gratuita que ofrece las funciones básicas, pero no permite escuchar tus canciones offline, o desde dispositivos móviles, por ejemplo, para eso hace falta una suscripción mensual de pago.

¿Pero es realmente este modelo freemium, tan extendido, un buen modelo? No estoy hablando del modelo en sí, sino de si realmente es provechoso frente a otro tipo de modelos. A la vista están los resultados, Poker Face, una de las canciones más escuchadas en el 2009, apenas generó $167 dólares en ganancias, y eso que se reprodujo un millón de veces, que se dice pronto.

Y que nadie se engañe, Internet no es una pradera verde con unicornios rosas y un arcoiris al fondo donde todo es gratis, si se presta un servicio, el que lo presta quiere ganar dinero con él, como todo el mundo. Pero la realidad es que por regla general la gente no paga a menos que realmente tenga que hacerlo, es así. Precisamente por negarlo muchas startups han ido dando palos de ciego hasta que finalmente han sucumbido.

¿Y por qué no paga la gente? Pues no es por pereza, ni siquiera por codicia, ni por la cultura del gratis total. Mientras leía un artículo de un trabajador del servicio al cliente de Paypal, he acabado convencido de que la gente no paga porque olvida su condenada contraseña. Es cruel, pero es cierto.

¿La solución? La solución pasa por crear un servicio que se use frecuentemente, por el mismo motivo funciona tan bien Facebook Connect, por el mismo motivo cada vez que realizo una compra en el iTunes Store, los señores de Apple me piden amablemente la contraseña ¿sólo por seguridad? Por seguridad y por algo más. Hagamos una prueba, rápido, contesta ¿Contraseña de Paypal? Un segundo, dos, mec, fallaste. ¿Contraseña del correo? Ni medio segundo, no has tenido ni que pensarlo. Si en los dos casos es la misma contraseña, por favor, leete esto y luego seguimos.

En conclusión, el modelo freemium no me parece el futuro en las ganancias a través de Internet, no me lo parece porque simplemente, el 99% de los usuarios escogerá lo gratuito, por muy avanzadas que sean las funcionalidades de la versión de pago, por el simple y llano motivo que actualmente los métodos de pago a través de Internet (leáse Paypal), además de tener la falsa mala fama de inseguros, no ofrecen una solución sencilla e indolora, al menos no tanto como es pasar una tarjeta de crédito o entregar un billete como en el Mundo Real. Veo con mucho más futuro en cambio, alternativas como el mencionado Facebook Connect, la iTunes Store, o la mismísima cuenta de Google, un mismo servicio, una misma contraseña, rápido, simple, efectivo.

Foto: Infectious