Hace algunos días les comenté que el grupo Barcelona le agradeció a un usuario de YouTube por haber puesto su canción llamada "Please Don’t Go" en un video que hizo sobre el segundo acuario más grande del mundo. La banda le agradeció porque gracias a ese clip, que tuvo más de un millón de visitas, las ventas a través de iTunes se incrementaron y muchos nuevas personas asistieron a sus conciertos. Este es un claro ejemplo de lo que internet puede hacer por la música.

Pero no es el único, obviamente. Hace algunos días en Boing Boing pusieron el video que acompaña esta entrada donde se puede ver un casamiento que parece de película donde una pareja, junto a sus amigos, prepararon una gran coreografía. En ella se utiliza una canción de Chris Brown llamada "Forever" y, lógicamente, no se poseen los derechos para transmitirla a través del sitio de Google.

En vez de sacarla y poner un cartel informando que ya no se puede ver más ese video o simplemente dejándolo mudo y quitarle la canción, se dieron cuenta que las ventas de "Forever" se estaban disparando y lo dejaron. ¿Cuál fue el resultado? Gracias a este video, que fue visto por ahora más de 13 millones de veces, la canción vendió dos veces más de lo que usualmente venden las canciones gracias a videos de YouTube. Además las visitas al clip original se multiplicaron por 2.5.

Si bien no me extrañaría que esto no sea más que una campaña viral realmente no creo que se necesiten más pruebas que internet puede ayudar a mejorar las ventas y lo único que hace falta es un modelo de negocio un poco más inteligente.