En España se tiene la arraigada costumbre de seguir muy de cerca el discurso televisivo que el Rey Juan Carlos ofrece cada Nochebuena a las 9 de la noche. Es muy extraño que la gente esté tan pendiente a un discurso que casi siempre se basa en los mismos elementos: mostrar lo bien que le sienta a España la unión y luego hacer un repaso por los principales problemas que tiene el país, sobre todo haciendo hincapié en el terrorismo.

Lo cierto es que se trata de un acto sumamente añejo y pasado de vueltas, que no pega nada con la España moderna que el Rey proclama. Toño Fraguas encontró 6 errores en el set del discurso -que parecía sacado de 1980-, algunos de broma y algunos muy ciertos. Esos pequeños detalles...

Viendo el tirón que tiene el discurso y sobre todo tomando en cuenta que su audiencia ronda el 100%, bien podría actualizarse. Tienen un largo año para hacerlo.