¿Hasta dónde llega la paranoia? David Williams experimentó uno lo que parece ser un caso extremo, lo cuenta Paola en Ecetia:

(...) unos críos empezaron a incordiarlo al estilo Bart y Lisa Simpson (es decir lo estaban llamando por teléfono para cotorrearselo constantemente) así que decidió llamar a la policía. Hasta aquí todo bien.

El problema llegó cuando la venerable policía llegó hasta su casa y pudo observar que en la ventana había un individuo apuntándoles con sus pistolas. De inmediato acordonaron la casa, pidieron refuerzos y entraron a la malagueña a la casa para descubrir lo que ha quedado registrado en sus actas como: “un maniquí sosteniendo armas de juguete”

Resulta que David es dueño de una tienda de computadoras y tiene una estatua de Lara Croft a tamaño real en su cuarto. Después de tal escándalo, de tirarlo al piso y gritarle que entregara las armas aun cuando habían descubierto que nuestra querida Lara no podía dañarlos, uno pensaría que las cosas quedarían allí. Pero no, lo tuvieron arrestado durante 13 horas con cargos por poseer armas y ha salido solo porque pago la fianza.

Enlace: Lara Croft es más peligrosa de lo que pensabamos