Los últimos seis minutos de la entrevista de Andrés Manuel López Obrador con Joaquín López Dóriga, se puso ligeramente agresiva.

Veo a un López Obrador un poco nervioso, inseguro de sus palabras e inclusive intimidado con las preguntas de López Dóriga. Es una pena pues hace unas semanas se lo veía muy seguro, muy activo, muy claro.

(¡Gracias Xavier!)