En el análisis a fondo del Samsung Galaxy Note 3, que seguimos cocinando para poder ofrecéroslo lo más completo posible, hay una parte que me ha llamado la atención más de lo que esperaba: su pantalla. Era así porque tras haber usado el Samsung Galaxy S4, su otro gran referente de 2013, la experiencia fue algo decepcionante. Sobre todo con el uso en exteriores: la luz directa del sol anulaba la pantalla del Galaxy S4. Al conocer las especificaciones del Galaxy Note 3, lo primero que miré fue el tipo de pantalla que usaba: seguía montando un panel SuperAMOLED. Decepción, a día de hoy son los paneles IPS los que anhelamos ver en un terminal de gama alta. Y para qué engañarnos, queremos otra pantalla como la del HTC One. Casi un año después, aún no ha llegado una igual. Pero una vez he podido probarlo durante días y días, el prejuicio muere: no es perfecta, pero la pantalla del Galaxy Note 3 ha mejorado una barbaridad. Entramos en detalle.

Mucho más brillante

Pantalla del Samsung Galaxy Note 3 - Pantalla del Samsung Galaxy Note 3 -

Lo primero que miro en una pantalla, como ciudadano de una villa con más de 3.000 horas de sol al año, es cómo responde bajo la luz solar directa. En la mayoría de entornos, la pantalla del Galaxy Note 3 tiene un brillo de unos 400 nits, pero en exteriores llega hasta los 660 nits. Pero el número de nits no basta para que una pantalla responda bien en estas circunstancias, también ha de tener una baja reflectancia. Y la pantalla del Galaxy Note 3 lo consigue. La de la mayoría de los Nokia Lumia o la de la BlackBerry Z30 en particular entran en esa categoría de pantallas que reflejan a la fuerza. El resultado del Galaxy Note 3, una experiencia de uso mucho mejor bajo la luz del sol. Samsung ha conseguido que un panel AMOLED llegue sin sus carencias históricas.

Modos de pantalla: el gran acierto

Pantalla del Samsung Galaxy Note 3 - Pantalla del Samsung Galaxy Note 3 -
Lo segundo que miro en una pantalla, sobre todo en 2013, es si se suma a la cansina tendencia de muchos fabricantes de montar pantallas que saturan en exceso los colores, el viejo truco para ganar vistosidad sacrificando fidelidad al color. ¿Cae en esto la pantalla del Galaxy Note 3? Sí, pero tiene fácil solución: en sus ajustes encontramos la posibilidad de configurar el modo de pantalla. No es nuevo del Note 3, pero es un punto muy a favor. Película, fotografía profesional, dinámico, estándar o el automático, que se adapta a cada situación, son los 4+1 modos que trae el Note 3.

Por defecto, tiene activado el modo adaptativo, que varía la nitidez, saturación, etc. sólo en las aplicaciones nativas del terminal. Mi modo favorito sin duda es el modo Fotografía profesional, que calibra la pantalla con el estándar Adobe RGB y es el idóneo para (valga la obviedad) fotógrafos profesionales. Que yo desde luego no lo soy, pero aprecio esa representación de los colores, que aumenta la vistosidad pero de forma moderada. El modo Película es quizás el más idóneo para cualquiera, pues calibra la pantalla para adaptarse a todo tipo de contenidos manteniendo colores algo más suaves. El modo Dinámico sólo se lo recomienda a quien quiera que su prójimo quede impactado por esa saturación excesiva, a quien no le importe demasiado la representación del color en una pantalla.

Todavía PenTile, pero menos

Pantalla del Samsung Galaxy Note 3 - Pantalla del Samsung Galaxy Note 3 - Pantalla del Samsung Galaxy Note 3 - Pantalla del Samsung Galaxy Note 3

Otra de las críticas habituales a las pantallas de Samsung, empezando por mí, era al uso de una matriz PenTile en sus pantallas. Todavía recuerdo la del Galaxy S III, que logró mejorar en el Galaxy S4… y que ha madurado aún más en el Note 3. El esquema de división del subpíxel ha sido renovado, con lo que ahora llaman Diamond Pixel Architecture, como explican en OLED-Info. Tiene dos subpíxeles en lugar de tres, predominando azul y verde frente al rojo. Pero esto se compensa con su altísima resolución y la densidad de pantalla que, ahora sí, está por encima de los 300 ppp, la barrera psicológica que marcó Apple en 2010 con su pantalla Retina.

TouchWiz sigue siendo el mal, pero explota esta pantalla

Pantalla del Samsung Galaxy Note 3 1

Vaya por delante que TouchWiz sigue sin convencerme. De hecho, lo hace cada vez menos: en lugar de simplificarse y ofrecer un diseño bonito y agradable, sigue siendo una capa bastante fea y saturada de opciones que no se usan jamás ni aportan valor añadido. Pero una de las cosas buenas que tiene es que aprovecha de forma real las pantallas grandes. Por ejemplo, con la genial multiventana, que permite tener abiertas de forma simultánea dos aplicaciones en pantalla. Y ya ni siquiera ocupando la mitad cada una, sino que el tamaño de cada una es configurable. Esto, que pueda parecer otra chorrada más de TouchWiz, es muy útil para, por ejemplo, leer un mail sin dejar de reproducir un vídeo, o ver ese mismo vídeo de YouTube mientras seguimos leyendo Twitter.

Hay más funciones, aunque ninguna, a mi juicio, con el nivel de practicidad y tan bien vista como la multiventana. En conclusión, si todavía tienes prejuicios sobre las pantallas de los Samsung, están totalmente fundados, pero deberías darle una oportunidad a la del Note 3, al menos para mirarla y (si puedes) probarla para comprobar que ha mejorado bastante respecto al Note 2 o el Galaxy S4. Lo que te guste del resto del terminal ya es otra cuestión. Pero soy el primer sorprendido: la pantalla del Samsung Galaxy Note 3 es mucho mejor de lo que esperaba.