Hasta hace unos años pensar en las precuelas de Star Wars no traía muy buenos recuerdos a los fanáticos. Las bromas forzadas de Jar Jar Binks, la caída de Padme en Geonosis o la muerte de Mace Windú son dignos de un Razzie. Sin embargo, la última trilogía de George Lucas tiene muchas cosas a favor y Ewan McGregor cree que está infravalorada.

En un segmento de Agree to Disagree, los protagonistas de Obi-Wan Kenobi, Ewan McGregor y Hayden Christensen, se reunieron para revivir viejos tiempos. Ambos recordaron momentos de la trilogía del "nuevo milenio" de Star Wars, como las peleas con los lightsabers o por qué Darth Vader es el mejor villano de todos los tiempos.

Ante la pregunta de si las precuelas son infravaloradas, los actores coincidieron. "Infravaloradas en su momento, por la crítica y esas personas", dijo Ewan McGregor. El actor de Obi-Wan Kenobi aseguró que ante la ausencia de redes sociales — las precuelas se estrenaron en 1999, 2002 y 2005 — la reacción fue impulsada por los críticos de cine, quienes decidieron que no eran tan buenas como la trilogía original.

Ewan McGregor y Hayden Christensen creen que las precuelas tuvieron buena aceptación de los fanáticos de Star Wars. "Solo necesitaban un poco de tiempo, ya sabes, para permear en nuestra cultura popular", aseguró Christensen. "Creo que fueron apreciadas en su momento por la generación para la que las hicimos", dijo MccGregor, quien enfatizó el poder que tienen ahora las redes sociales.

Las redes sociales pudieron ayudar (o destruir) a las precuelas de Star Wars

Star Wars Episodio 1 Jar Jar Binks

Uno de los puntos importantes de la conversación es el papel de las redes sociales para magnificar la opinión que tienen los fanáticos sobre una serie o película. "No había redes sociales, no escuchamos su voz como ocurre en las películas de ahora", menciona McGregor. La voz de la audiencia es más fuerte ahora, no hay duda, aunque también eso ha traído consecuencias negativas.

Si Episodio I: La Amenaza Fantasma se hubiera estrenado en la era de Twitter es posible que derivara en un acoso similar al de Episodio 8: Los Últimos Jedi. Hace casi 20 años que Ahmed Best, el actor que interpretó a Jar Jar Binks en las precuelas, consideró suicidarse debido a las duras críticas de los medios y los fans hacia su personaje.

El actor recibió amenazas de muerte de fanáticos que lo acusaban de "arruinar su infancia" y en algún momento consideró saltar del puente de Brooklyn para terminar con su dolor. En años recientes el acoso volvió a Star Wars cuando Kelly Marie Tran (Rose Tico) borró su cuenta de Instagram a causa de los comentarios racistas. Daisy Ridley, la protagonista principal de la nueva trilogía, también abandonó sus redes sociales debido al bullying de algunos fanáticos.

Bastó una trilogía en la era Disney para darnos cuenta que el trabajo de George Lucas no era tan malo

Aunque Ewan McGregor y Hayden Christensen consideran que las precuelas tuvieron buena recepción, la realidad es distinta. Las redes sociales no existían a comienzos del nuevo milenio, pero si los blogs o foros donde podían leerse ensayos de fanáticos enfurecidos. Las bromas de Jar Jar Binks, las malas actuaciones Christensen o Natalie Portman y el exceso de pantalla verde son algunas de cientos o miles de críticas al trabajo de George Lucas.

La realidad es que si, Episodio I es mala, pero si la analizamos a detalle no dista mucho de la fórmula actual de Disney y su comedia forzada que genera miles de millones de dólares en taquilla. El regreso de Star Wars a los cines también nos dejó momentos gratos, como la batalla contra los droidekas, la carrera de pods o el momento en que Obi-Wan Kenobi y Qui Gon enfrentan a Darth Maul con Duel of the Fates de fondo.

Algo que vale la pena mencionar es que George Lucas siempre tuvo la idea de hacer algo distinto a la trilogía original. "No se propuso rehacer lo que había hecho en los años setenta" dijo Ewan McGregor, refiriéndose a las críticas que recibió las precuelas en su momento. En contraste, J.J. Abrams intentó recuperar a los fanáticos con El Despertar de la Fuerza, una película que se siente como un clon descafeinado de Episodio IV.

Tal vez Hayden Christensen tenía razón y solo necesitábamos esperar un tiempo para que las precuelas permearan en la cultura popular. Perdónanos, George.