El bullying no es un juego.

Casi 20 años después de que se estrenara en cines Star Wars Episodio I: La amenaza fantasma, Ahmed Best, el actor que interpretó a Jar Jar Binks, ha confesado que consideró el suicidio a causa de las duras críticas de los medios y los fans de la saga galáctica hacia su personaje.

Junto con una imagen de él y su hijo mirando hacia el mar, el actor de hoy en día 44 años de edad ha revelado en un tweet publicado en su cuenta el 3 de julio que aún tiene secuelas por las duras reacciones hacia su interpretación en Star Wars:

Hace 20 años el próximo año que me enfrenté a una reacción mediática que todavía afecta a mi carrera actualmente. Este es el lugar donde casi termino mi vida. Todavía es difícil hablar de ello. Sobreviví y ahora este pequeño hombre es mi regalo a esa supervivencia.

El actor incluso recibió amenazas de muerte de fanáticos que lo acusaban de haber arruinado la franquicia y hasta su infancia, dijo a Wired el año pasado. En medios como LA Times, según recoge el New York Daily News, lo criticaron por haber mostrado "rasgos estereotípicos raciales".

Best no es el único actor de Star Wars que ha tenido que enfrentar las críticas de los fanáticos. La actriz de origen vietnamita Kelly Marie Tran, quien interpretó a Rose Tico en Star Wars: El Último Jedi, recientemente terminó borrando su cuenta de Instagram a causa de los comentarios racistas que recibió durante varios meses. Asimismo, Daisy Ridley, quien se ha puesto en la piel de Rey en los filmes recientes de la saga galáctica, abandonó Instagram a raíz de comentarios violentos que recibió en 2016.

El caso de los actores de Star Wars no es aislado. Millie Bobby Brown, la actriz de Stranger Things que interpreta a Eleven, también terminó cerrando su cuenta de Twitter. La joven de 14 años se cansó de ser víctima de memes falsos, ya que su imagen fue usada para difundir mensajes homófobos en los que presuntamente ofendía a la comunidad LGBT.