Godzilla y King Kong son las dos grandes inclusiones de Warzone para esta nueva temporada. La operación Monarch acaba de arrancar en Call of Duty, y con ella, un aluvión de contenido, modificaciones en algunos de las armas del juego, y en general, un gran cambio en el meta del juego. Pero los dos grandes monstruos de cine son capaces de traer de vuelta todo lo que ha perdido uno de los Battle Royale más jugados del mundo.

Y es que desde la llegada de Caldera, el juego arrastra una cantidad de problemas tan grande, que parece que la única solución va a ser el borrón y cuenta nueva que traerá, presumiblemente el año que viene, la nueva versión del juego de la mano de Modern Warfare 2.

Warzone, a día de hoy, y en su versión para consolas sobre todo, es injugable en su mapa principal. No son solo los problemas de popping constante, también las desconexiones, los errores gráficos en el mapeado o los problemas que hacen que, literalmente, desaparezcan elementos del juego en PlayStation 5. Las versiones del juego en la generación anteriores, son incluso peores.

Warzone es un desastre en su versión para consolas

Y no es nuevo. Ya desde el lanzamiento de Pacific, el juego no ha vuelto a ser el mismo. Y el problema es mucho mayor que la pobre integración en su día con Black Ops. Son problemas muy gordos que afectan enormemente a la jugabilidad incluso en consolas a las que les sobra potencia como la Series X o la PS5.

Y sí, la nueva paleta de colores es mucho mejor para la visualización del juego, pero los problemas de rendimiento empañan enormemente la experiencia:

Un ejemplo de los problemas constantes en Caldera de PS5. Vía u/MIKNIE Reddit

Godzilla y King Kong son dos grandes reclamos, los cambios en los rifles de francotirador y la nuevas listas de partidas también son un gran revulsivo para la salud del juego. Y hay grandes adiciones de QoL que sin duda hacen del Warzone una experiencia mejor que en su lanzamiento, pero siendo realista todo ello queda en nada si el juego sigue arrastrando enormes problemas de código que parecen no tener solución y que, con cada gran actualización, traen de vuelta incluso errores que, supuestamente ya estaban solucionados.

No está muy claro que en los próximos meses, y más sabiendo que Modern Warfare 2 llegará en octubre con nuevas experiencias de Battle Royale (ya para 2023), supogan un incentivo lo suficientemente grande como para que Raven arregle los enormes problemas del juego. Y conformen avancen los meses la cosa, seguro, irá a peor.

Todo ello sin contar que, en algún punto, la actualización de Pacific también se cargó muchos de los elementos de Modern Warfare para los usuarios que solo quieren jugar a su multijugador.

Desde hace varias actualizaciones el juego no es el mismo, problemas enorme de rendimiento en el multijugador de un juego que tiene ya tres y que por tanto debería funciona como la seda, pero en vez de ir a mejor a ido tremendamente a peor.

Parece que la mayoría de los jugadores no quieren más Segunda Guerra Mundial, pero está bastante claro que todos los que a día de hoy siguen jugando a Warzone (y son varios millones) no quieren que el juego se mantenga en este estado por mucho más tiempo.

Y un mal juego no lo arregla, desde luego, ni Godzilla ni King Kong. A estas alturas parece que tampoco lo hará Raven. Al menos no a tiempo.