Lejos ha quedado la época en la que Xiaomi vendía únicamente smartphones económicos. Desde hace unos años, la compañía china ha apostado por incluir en su catálogo terminales que dan un importante salto en prestaciones, pero que a su vez, también tienen un precio más elevado. Todo ello, para hacerse un hueco en el mercado premium y ofrecer a aquellos fieles usuarios de la marca una alternativa al iPhone que mantenga las características tan diferenciales del fabricante. El Xiaomi 12 Pro, anunciado primero en el mercado asiático y ya disponible globalmente, es la apuesta de la firma asiática para este 2022.

El nuevo buque insignia de Xiaomi juega en una liga cada vez más extensa. Por un lado, está Apple con su iPhone 13 Pro Max. Por otro, Samsung con sus Galaxy S22 Plus y Galaxy S22 Ultra. Un poco más allá, el Google Pixel 6 Pro; y asomándose tímidamente, el Oppo Find X5 Pro. Todos ellos, con un coste que superan —a excepción del Pixel 6 Pro— el umbral de los 1.000 euros. El Xiaomi 12 Pro también se puede encontrar por 1.000 euros. Pero, ¿qué ofrece la compañía china para hacer frente a todos estos modelos si ya no es un punto diferencial?

Tras probarlo en profundidad, me he percatado de varias áreas en las que el Xiaomi 12 Pro destaca frente al resto de su competencia. Son apartados que van más allá del procesador, la configuración de la cámara o el tamaño de la resolución y pantalla, que si bien también sacan pecho, no son tan diferentes a los de cualquier otro móvil del mismo precio.

  • Una de las prestaciones diferenciales es la carga rápida de 120W. Es una potencia mucho mayor de la que ofrecen los principales fabricantes. Xiaomi, además, incluye el cargador en la caja. Y no uno de menor amperaje, sino el de 120W.
  • MIUI, y todo lo que ofrece, otro punto importante. La capa de personalización de Xiaomi es popular por sus funciones y opciones de personalización.
  • Su diseño. Pese a que la compañía ha mantenido una línea muy similar a la de sus competidores, hay algunos puntos clave en los que destaca frente al resto.

Lo importante, en este caso, es conocer si estas prestaciones que incluye el Xiaomi 12 y no otros smartphones son suficientes para posicionar a este modelo, no solo como una opción a tener en cuenta en la gama premium, sino también como una digna alternativa a sus competidores. Todo ello, además, sin dejar de lado el resto de características relacionados con la pantalla, el rendimiento o la cámara. Pero vayamos por partes.

Rendimiento y software: van de la mano

Rubén Chicharro.

El Xiaomi 12 Pro llega con el procesador Snapdragon 8 Gen. 1 de Qualcomm y está acompañado, en este caso, con 12 GB de Memoria RAM y 256 GB de almacenamiento. A nivel de resultados, apenas hay novedades respecto a los smartphones que tienen exactamente la misma configuración. El SoC de Qualcomm hace un muy buen trabajo y ofrece un rendimiento excelente en la mayoría de situaciones. Sí que es cierto que he notado una menor soltura a la hora de navegar por la interfaz en comparación con otros smartphones que tienen una capa de personalización más ligera, como el Oppo Find x5 Pro, pero no es nada dramático, solo pequeñas ralentizaciones en las animaciones cuando el dispositivo está ejecutando alguna tarea un tanto exigente.

Otro punto en el que también he notado una pequeña diferencia frente a otros smartphones que cuentan con una configuración similar, es en la gestión de la temperatura. El Snapdragon 8 Gen. 1 es muy potente, y es habitual que se caliente cuando jugamos de forma intensiva, por lo que los fabricantes apuestan por sistemas de refrigeración avanzados para intentar disipar todo ese calor que acumula el procesador. En este caso, el Xiaomi 12 Pro cuenta con un mecanismo de refrigeración que consta de una cámara de vapor y tres capas de lámina de grafito, que se encargan de reducir la temperatura interior. El terminal no se calienta en exceso, pero sí es común notar cómo la trasera cambia ligeramente de temperatura en aquellos juegos más potentes o donde los gráficos están al máximo. De nuevo, es algo que no limita la experiencia de uso.

Respecto al software, el Xiaomi 12 Pro llega con Android 12 bajo MIUI 13, una interfaz propia muy popular por sus diferentes opciones de personalización y multitud de ajustes adicionales. Soy muy fan de las capas de personalización minimalistas y sencillas, sin ajustes extra. No obstante, he de confesar que las características de MIUI 13 me han resultado muy convincentes.

Rubén Chicharro.

La posibilidad de activar ventanas flotantes de manera intuitiva o acceder a apps recientes a través de un dock lateral resultan muy intuitivas a la hora de realizar tareas relacionadas con la productividad. La posibilidad de escoger temas o personalizar algunos elementos de la interfaz también ayudan a mejorar la experiencia de uso y a crear un dispositivo más personalizado para el usuario. Todo ello, además, sin olvidar los ajustes de privacidad y seguridad, muchos de ellos heredados de Android 12. La interfaz, eso sí, tiene algún que otro bug que si bien lastra mínimamente la experiencia, es algo que no se espera ver en un móvil de gama premium. Por suerte, es algo que puede solucionarse con una actualización de software.

La batería del Xiaomi 12 Pro

¿Qué hay de la duración de la batería? Los 4.600 mAh de este Xiaomi 12 hacen un buen trabajo cuando el uso del terminal no es excesivamente intensivo, y permiten obtener hasta un día de uso sin ningún problema. Eso sí, siempre que ajustemos algunos parámetros, como la resolución de la pantalla o el modo oscuro, el cual permite ahorrar algo de autonomía. Con una configuración de pantalla muy elevada y un uso más extremo (juegos, datos móviles, reproducción de vídeo) difícilmente he a poder llegar al final del día con un 20% de batería.

La carga del Xiaomi 12 Pro, eso sí, está a otro nivel. Cuando recibo un smartphone o cualquier otro dispositivo para analizar, suelo realizar siempre —y de manera prácticamente inconsciente— el mismo ritual: abrir la caja, sacar el smartphone, voltearlo para ver su diseño y sostenerlo para comprobar sus acabados y su peso, encenderlo y configurarlo. Mientras el proceso de configuración está en curso, reviso los accesorios que se incluyen en la caja. Hoy en día, se resumen en un componente: el cable de carga. Pero en este Xiaomi 12 es diferente. El smartphone incluye el cargador en la caja, un potente adaptador de 120W. Este permite cargar el 100% de la batería en poco más de 20 minutos. El tiempo de carga, además, se puede reducir entorno a los 15 minutos con un modo de alto rendimiento adicional que puede activarse desde la interfaz.

Xiaomi, tampoco se ha olvidado de la carga inalámbrica, compatible con una potencia máxima de 55W. El Xiaomi 12 Pro, por otro lado, también puede suministrar batería a accesorios u otros dispositivos a través de un modo de carga reversible.

Una pantalla excelente a juego con un diseño un tanto especial

Rubén Chicharro.

La pantalla también es una característica importante a la hora de jugar, navegar por la interfaz o consumir contenido multimedia. En este caso, Xiaomi ha optado por un panel AMOLED de 6,73 pulgadas con resolución QHD+, de 3.200 x 1440 píxeles. Incluye, además, tecnología LTPO, la cual permite adaptar la tasa de refresco variando de 1 a 120 Hz. Por ejemplo, si la pantalla no detecta movimiento, minimiza la frecuencia de actualización a 1 Hz. En cambio, si el usuario hace scroll o navega por la interfaz, la tasa de refresco aumenta hasta los 120 Hz.

En líneas generales, el panel del Xiaomi 12 Pro es excelente. Tiene un brillo que permite disfrutar del contenido incluso a plena luz del sol, unos colores muy bien calibrados y unos ángulos de visión bastante correctos. Un detalle importante es que el terminal cuenta con una doble curvatura en la pantalla. He de confesar que no soy muy fan de esta característica, pese a que ayuda a que el diseño luzca mucho más "premium" y llamativo. Y es que la curvatura en el lateral tiende a crear una especie de sombreado cuando la pantalla reproduce un fondo blanco, lo que resulta algo molesto cuando el modo oscuro no está activado. Afortunadamente, no perjudica a la hora de ver una película o jugar a un juego, pero es algo fácilmente evitable si se opta por una pantalla plana. Sobre todo, teniendo en cuenta que la curvatura no ofrece funciones adicionales.

Y hablando del aspecto "premium" y llamativo. El Xiaomi 12 Pro también tiene mucho que decir en cuanto a diseño. En mi opinión, no es el smartphone más bonito, pero sí tiene unos acabados que derrochan calidad, así como una trasera mate —muy mate— que tiene sus pros y sus contras. Como pros, el acabado de la parte posterior es realmente suave. Es como si fuese aterciopelado, pero sin dejar de lado la sensación a cristal, muy bien conseguido. Además, evita que las huellas se queden marcadas, algo que se agradece en un terminal con estos materiales.

¿Como contras? Solo uno: es bastante resbaladizo. Los marcos de aluminio, también en un acabado mate, ayudan a sostener mejor el terminal, pero en un par de ocasiones, como al girarlo para utilizarlo en modo vertical, he tenido que hacer frente a ese pequeño "infarto" que llega cuando se resbala de las manos. No obstante, el chasis del dispositivo es bastante resistente y para nada da esa sensación de ser un móvil frágil.

Las cámaras del Xiaomi 12 Pro

Rubén Chicharro.

Centrándonos en el apartado fotográfico, Xiaomi ha optado por mantener una configuración muy similar al Xiaomi 11 Pro. Esta vez, eso sí, con sensores más potentes. La cámara principal del smartphone está equipada con un sensor Sony IMX707 de 50 megapíxeles y una apertura f/1.9. Le acompaña una cámara ultra gran angular de 50 megapíxeles, así como un sensor teleobjetivo de la misma resolución capaz de tomar fotografías con un zoom 2x en formato óptico. ¿Cómo se comportan cada una de estos sensores?

El sensor primario está a la altura del resto de su competencia, ofreciendo excelentes resultados que destacan por el elevado nivel de detalle y un enfoque extremadamente preciso. De hecho, una de las funciones más interesantes de la cámara del Xiaomi 12 Pro, es la posibilidad de fijar el enfoque a un sujeto mediante un doble toque en la pantalla. De este modo, incluso aunque cambiemos la distancia o ubicación, o el sujeto se mueva, este quedará enfocado. A nivel de color y exposición, también hace un muy buen trabajo, tal vez algo saturados para mi gusto, pero nada preocupante. La fotografía nocturna, por otro lado, sobresale en cuanto a calidad, aunque si no hay buena iluminación artificial pierde bastante color y detalle. El modo noche, además, puede ayudar a mejorar la exposición y conseguir capturar tomas más iluminadas.

La cámara ultra gran angular, como es habitual, pierde ese nivel de detalle tan característico del sensor principal. No obstante, consigue conservar una buena exposición y unos colores muy similares a los que se obtienen con la lente gran angular, algo que se agradece. Por último, la calidad del sensor teleobjetivo apenas varía respecto a la cámara principal. Buen detalle, colores correctos y un ángulo que, en mi opinión, es mucho más atractivo que el resto de sensores. Echo en falta, eso sí, algo más de alcance en formato óptico. Sobre todo, si tenemos en cuenta que su competencia ofrece, como mínimo, un zoom de tres aumentos.

Es importante mencionar que el Xiaomi 12 pro permite grabar vídeo en 8K con 24 fps, así como en 4K con 60 Fps. En ambos casos, la calidad de vídeo es muy buena, pero lo más aconsejable es grabar en formato 4k / 60 fps.

¿Merece la pena el Xiaomi 12 Pro?

Rubén Chicharro.

El Xiaomi 12 Pro sale a la venta a un precio de 999,99 euros en su versión de 8 GB de RAM y 256 GB de memoria interna. Es un terminal caro, pero su precio está en línea con su competencia. El iPhone 13 Pro Max, por ejemplo, cuesta 1.259 euros; el Galaxy S22+, 1.050 euros; y el Oppo Find X, 1.299 euros. La pregunta del millón: ¿merece la pena?

He de confesar que he disfrutado mucho utilizando el Xiaomi 12 Pro. Es, sin duda, uno de los móviles más equilibrados que existen actualmente, y va a encantar, sobre todo, a aquellos que busquen un smartphone para jugar y consumir contenido multimedia, pero sin dejar de lado el apartado fotográfico. Todo ello, además, con un diseño que convence y una carga rápida que es muy bienvenida. Eso sí, debes tener en cuenta que donde más flojea el Xiaomi 12 Pro es en la autonomía. Es buena, pero no tanto como la de otros smartphones de su competencia.

El Xiaomi 12 Pro, además, es una opción idónea para aquellos fieles usuarios de la marca que ya están familiarizados con MIUI o que cuentan con algún dispositivo del ecosistema de la compañía.

Ahora bien, no debemos olvidar con quién compite este dispositivo. El Samsung Galaxy S22+, por un precio similar, es su alternativa directa en Android. También con prestaciones muy potentes y un apartado fotográfico prácticamente idéntico al de Xiaomi. El iPhone 13 Pro, por otro lado, es otro de sus principales rivales. De nuevo, con prestaciones muy potentes y, en mi opinión, una mejor cámara y batería. El móvil de Apple, eso sí, cuesta unos 260 euros más y puede ser una opción descartable si prefieres no utilizar iOS.