Apple ha lanzado el iPhone 13 y iPhone 13 Pro por medio de una keynote virtual vía streaming bastante espectacular. Las presentaciones de la compañía han cambiando tras las medidas de distanciamiento debido a la pandemia. De hecho, los viajes de prensa a Cupertino para asistir a la presentación son imposibles hasta que Estados Unidos vuelva a abrir fronteras con Europa.

Esa espectacularidad detrás de la presentación virtual es una de las muchas formas en que Apple intenta poner ojos y atención al lanzamiento del producto más rentable de la compañía. Pero, ¿deberíamos juzgar el producto basado en la forma en la que fue lanzado? Es un poco lo que está sucediendo mientras escribo estas líneas. Es normal, la primera semana tras el lanzamiento de un nuevo iPhone —irónicamente antes que lleguen a las manos de los consumidores— hay toda clase de opiniones y sentencias sobre si el dispositivo es bueno o malo, si innova o no, si vale la pena actualizar o no.

Debo aceptar que es difícil desconectar de todo ese ruido —que en un mes será irrelevante— a la hora de analizar el nuevo iPhone 13 Pro. En realidad sucede todos los años. Es algo así como el jurado popular en un juicio que no debería contaminar su opinión con opiniones y noticias externas.

¿Qué opiniones y sensaciones me causa el iPhone 13 Pro que he cargado en el bolsillo durante la última semana, más allá del ruido general o de la primera opinión general que ha causado?

El iPhone 13 Pro y el iPhone 13 Pro Max podrían ser calificados como una progresión segura, adecuada —y en algunos casos necesaria—. Si vienes del iPhone 12 notarás algunas mejoras importantes. Si vienes de dispositivos más antiguos, es un salto un tanto más significativo. No hay cambios importantes de diseño y no hay mejoras radicales en prácticamente ningún aspecto. ¿Pero es realmente necesario que Apple cambie por completo su smartphone cada año? No. En realidad no.

El iPhone 13 Pro, como lo indica su nombre, está orientado a usuarios más profesionales o avanzados con herramientas y funciones que te permiten hacer más cosas que el iPhone 13. Mi análisis va por ese lado, sobre todo como creador de contenidos. Como una persona que usa su smartphone como una herramienta de trabajo, no solo para tareas administrativas, también para crear contenido en vídeo y fotos, edición y para mantenerme conectado con varios aspectos de mi vida.

El iPhone 13 Pro no es para todos. Si no te consideras un usuario avanzado, el iPhone 13 es un dispositivo extremadamente competente y —en muchos sentidos— por encima de cualquier otra cosa que te encuentras en la competencia, os recomiendo mucho leer nuestra reseña y tener así más información y argumentos a la hora de elegir qué dispositivo comprar.

La pantalla del iPhone 13 y la vida con Promotion

Tan solo hace falta el primer scroll, durante la fase de configuración del iPhone 13 Pro para descubrir que la tasa de refresco de la pantalla de hasta 120 Hz hace una diferencia importante en la forma de interactuar con la interfaz gráfica.

Apple llega "tarde" al juego, dispositivos Android tienen esos 120 Hz en pantalla desde hace algunos años, pero no es tan simple. La forma en la que lo hace el iPhone 13 Pro es un tanto distinta. En conjunto con el sistema operativo —iOS 15— el dispositivo adapta la tasa de refresco dependiendo de lo que esté sucediendo en pantalla. Si estás leyendo un texto, la pantalla se actualiza menos veces por segundo, pero si estás jugando un videojuego, explorando una lista larga, haciendo scroll rápido por el timeline de tu red social favorita o en una página web, la pantalla se actualiza hasta 120 veces por segundo.

Las nuevas pantallas Promotion del iPhone 13 Pro y Pro Max se actualizan hasta 120 veces por segundo

El efecto conseguido es que los movimientos de los elementos en pantalla se ven y se sienten mucho más reales, como que van exactamente a la misma velocidad que el movimiento de tu dedo. Pero al ser adaptativa es más natural y, sobre todo, ahorra energía cuando no hace falta actualizar tantas veces por segundo la pantalla.

Esa adaptabilidad de refresco de pantalla es donde Apple se ha diferenciado con el iPhone 13 Pro. Dispositivos Android tienen pantallas de 120 Hz, sí, pero ningún fabricante (salvo Google con los Pixel, tal vez) tienen un control tan granular y preciso sobre la frecuencia de actualización de la pantalla.

Otra diferencia importante entre el iPhone 13 Pro y dispositivos Android en este aspecto es que los desarrolladores pueden elegir la tasa de refresco de la pantalla para sus aplicaciones. De esa forma, un videojuego puede indicar que necesitará 60 cuadros por segundo, siempre, a excepción de cuando el jugador está haciendo alguna configuración o cuando se pone en pausa, por ejemplo.

¿Las pantallas Promotion cambian radicalmente la experiencia tal y como sucedió con las pantallas Retina? De cierta forma, sí. Podíamos vivir perfectamente con pantallas sin ambas tecnologías, pero una vez que empezamos a usar interfaces gráficas donde era imposible diferenciar los pixeles, costaba mucho volver atrás. Con los 120 Hz de frecuencia de actualización me ha pasado lo mismo. No quiero volver atrás.

La pantalla también tiene otras mejoras, incluyendo un 25% de brillo extra en exteriores (1000 nits) y al momento de ver contenidos en HDR —tanto fotos como vídeos— sube el brillo hasta los 1200 nits.

La cámara del iPhone 13 Pro no tiene rival

Modo panorámico + HDR Inteligente 4

La joya de la corona del iPhone 13 Pro es su nuevo sistema de cámaras que mejora respecto a modelos anteriores. Quisiera dejar algo muy claro antes de continuar: esta es la mejor cámara, de fotos o vídeo, disponible en un smartphone. Punto final.

Sí, hay puntos específicos en donde algún competidor mejora. Que si algún dispositivo ofrece modo para astrofotografía, que si la fotografía computacional en algún caso particular consigue un mejor resultado, que si el modo noche en algún momento fue mejor cuando se vendía el iPhone X o el iPhone XS.

Pero, en general, en el día a día, en los usos tanto normales, pero sobre todo profesionales, no hay ningún dispositivo móvil que se acerque al iPhone. De hecho me cuesta mucho confiar en otro smartphone a la hora de usarlo para trabajar.

Apple ha actualizado las tres cámaras del iPhone 13 Pro y les ha metido mejoras importantes:

  • Ultra gran angular: mejora en la apertura, ahora de ƒ/1.8 con un nuevo sensor, enfoque automático mejorado y un 92% más luminoso.
  • Gran angular: también mejoran la apertura, ahora de ƒ/1.5, con el sensor más grande que Apple ha puesto a un iPhone. 49% más luminoso comparado con el iPhone 12 Pro Max y 2,2 veces más luminoso si lo comparamos con el iPhone 12.
  • Telefoto: mejoras en la distancia focal, ahora de 77 milímetros con un zoom óptico de 3x.

El iPhone 13 Pro viene con modo noche mejorado y HDR Inteligente 4, que también perfecciona a sus predecesores. La combinación de hardware actualizado y avances en la fotografía computacional hacen que lo que siempre he considerado la major cámara móvil sea aún mejor. Sin olvidar la presencia del sensor LIDAR, que ayuda al enfoque en condiciones bajas de luz. A todo esto hay que sumarle algunas otras cosas que han incorporado.

ProRes

ProRes es un códec desarrollado por Apple para la producción y edición de vídeo. Es capaz de ofrecer una tasa de bits alta, soporta hasta 8K y conserva mayor calidad y cantidad de información que un formato destinado para consumo de contenidos, como el H.264 o H.265.

El iPhone 13 Pro y 13 Pro Max son capaces de grabar vídeo en ProRes. No es lo mismo, pero sería como tomar fotos en RAW en vez de en JPG. Para efectos de trabajo profesional puede ser interesante, aunque no termino de entender la utilidad si tenemos en cuenta el tamaño de los objetivos en la cámara del dispositivo.

Debido a que el formato ProRes comprime cuadros del vídeo de forma independiente, sin conexión con el cuadro anterior o siguiente es más fácil decodificarlo y por lo tanto mejor desempeño a la hora de editar vídeo, además de retener mayor calidad.

Aunque requiere mucho menos espacio de almacenamiento que un vídeo sin compresión alguna, el formato ProRes puede llenar la memoria del iPhone bastante rápido. Es por eso que la versión con 128 GB de almacenamiento no soporta la grabación en 4K con este códec.

Estilos fotográficos

Los estilos fotográficos permiten personalizar el estilo general de las fotos que tomas sin aplicar filtros a toda la imagen. En vez de eso te permite aplicar más contraste, más brillo o más calidez, sin arruinar, especialmente, los tonos de la piel del sujeto (si aplica).

Este tipo de personalizaciones son habituales en aplicaciones de retoque fotográfico —como Lightroom— cuando se trabaja con fotos en RAW. Con esta característica, Apple da opción a elegir entre diferentes estilos desde el momento de tomar la foto.

Fotografías macro

Ahora, estás usando la cámara ultra gran angular, la acercas a un objeto a 2 centímetros, se activa automáticamente el modo macro. Permite sacar imágenes de gran detalle de objetos, que con un poco de creatividad también ayuda a hacer fotos muy interesantes.

El modo macro no solo funciona para fotos, también funciona en vídeo y se puede combinar con los modos de cámara lenta y el modo timelapse. Durante el lanzamiento del iPhone 13 Pro, el modo macro se activa de forma automática, pero por medio de una actualización de sistema que llegará en otoño, se lo puede desactivar manualmente, en caso que sea necesario.

Modo cine

De todos los anuncios realizados durante la presentación del iPhone 13 y iPhone 13 Pro, el modo cine fue el que más me llamó la atención. Desde un punto de vista de creación de contenidos en vídeo, la posibilidad de poder separar el sujeto del fondo es clave. Lo conocemos como profundidad de campo. Con las fotos ya lo podemos hacer desde el iPhone X con el modo retrato.

Pero en vídeo, dependiendo de la situación y de la separación, todo se ve plano. Da igual si es 4K o no, al ser un objetivo y un sensor pequeño, la distancia entre el sujeto y el fondo tiene que ser muy amplia para conseguir una separación real.

Para conseguirlo en condiciones normales, hace falta una cámara con un sensor grande y un lente que permita grandes aperturas. Por ejemplo, para conseguirlo en una habitación, para mis vídeos y los de Hipertextual, lo hago con una Sony A7s iii y con varios objetivos de gran apertura: un 24 mm ƒ/1.4 o un 16-35 mm ƒ/2.8. De esta forma puedo desenfocar el fondo del lugar donde grabo el vídeo y enfocar la mirada en mí, cuando estoy hablando a la cámara.

Lo mismo cuando hago planos recurso, puedo enfocar la atención de la imagen en el objeto del que estoy hablando, y el fondo queda desenfocado. Además, la profundidad de campo le da al espectador una percepción más orgánica de distancia, generando una sensación de mayor naturalidad en el vídeo. Desde un punto de vista creativo también puedo incrementar o reducir la separación desenfocando más o menos el fondo.

Hasta ahora nada de lo descrito anteriormente se podía hacer en un iPhone. Los objetivos son muy pequeños y los sensores también. Apple lo ha solucionado con el nuevo modo cine, aplicando algoritmos computacionales que analizan cada uno de los cuadros del vídeo en tiempo real para enfocar en diferentes puntos del plano, creando esa sensación de profundidad.

Es el modo retrato, pero aplicado a video y con la posibilidad de hacer rack focus, para cambiar la atención de un sujeto a otro. Es una técnica creativa básica porque te permite usar el propio vídeo para decirle sutilmente a la audiencia dónde deberían poner la atención.

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Me resulta absolutamente sorprendente y desconcertante lo que Apple ha conseguido con el modo cine. Es un logro técnico descomunal que requiere una cantidad inmensa de cálculos puesto que el vídeo resultante, además, está en Dolby Vision. Hacer tantos cálculos por segundo, en tiempo real, manteniendo decenas de variables que cambian en todo momento y conseguir ese resultado en vídeo es muy impresionante.

Desde lo creativo hay muchas posibilidades. Pero sí, hay un pero. Un solo pero. Una crítica que me hace sentir que el modo cine se quedó a medio camino: no graba a 60 cuadros por segundo y/o 4K. Está limitado —y no se puede cambiar— a 1080p y 30 cuadros por segundo.

¿Por qué es importante grabar a 60 cuadros por segundos? Porque de esa forma puedo grabar planos recurso y bajarlo a 30 cuadros por segundo y crear efecto de cámara lenta, que viene muy bien para hacer planos recurso. El iPhone es la herramienta perfecta para grabar planos recurso puesto que es un dispositivo pequeño y lo cargas siempre en el bolsillo. Desde que tiene el estabilizador óptico ¡aún más! puesto que en un buen número de casos te ahorras un accesorio más.

Puedo imaginar decenas de situaciones en que el modo cine aunque sea a 1080p y 30 cuadros por segundo es mucho más que suficiente. Pero no puedo dejar de pensar que Apple se quedó a medio camino. Entiendo que el reto a nivel técnico de conseguirlo es inmenso. Supongo que veremos una mejora considerable el próximo año con el iPhone 14 / iPhone 14 Pro con chip A16.

He puesto a prueba el modo cine en diferentes situaciones y con diferentes objetos. La detección no se limita a caras, también lo hace con objetos y, para ser la primera versión, funciona bien. En situaciones complejas puede llegar a fallar, pero entiendo que lo estoy poniendo al límite.

Procesador A15: pocas novedades

Todas las mejoras del SoC A15 de Apple

El iPhone 13 Pro y iPhone 13 Pro Max incorporan un nuevo procesador, el A15. Es la primera vez que Apple lanza un nuevo chip que no tiene mejoras significativas en términos de velocidad. Nos tenían acostumbrados a incrementos descomunales interanuales.

Los motivos por los cuales en 2021 no tenemos un procesador 50% más rápido que su predecesor, como años anteriores, son varios. El trabajo remoto, medidas de distanciamiento de seguridad, la pandemia, problemas con componentes, y el éxodo de ingenieros a Nuvia y Rivos, son los principales motivos.

Sabes que Apple no ha conseguido mejoras grandes con el A15 cuando no está dispuesta a hacer comparativas con el A14. Solamente han mencionado que la GPU es entre 30% a 50% más rápido que la competencia (sin especificar cuál).

Aun así, el A15 sigue siendo líder en la industria y probablemente Apple siga teniendo el mejor desempeño por watt de la industria en los próximos años. El éxodo de talento hacia otros competidores es algo que ha ocurrido en la industria tecnológica durante años y nunca ha detenido a Apple durante mucho tiempo. Es posible que en 2022 veamos otra mejora incremental, pero no significativa con los procesadores. Puede que en 2023 veamos otro salto importante, una vez que las cosas hayan vuelto totalmente a la normalidad en la compañía.

De hecho, creo que este es el principal motivo por el cual el modo cine solo funciona a 1080p y 30 cuadros por segundo. El procesador, de momento, no da para más. Es una función que requiere demasiada potencia computacional.

¿Qué tal la batería del iPhone 13 Pro?

El iPhone 12 Pro Max me malacostumbró a no cargar el dispositivo por las noches. Salvo algunas excepciones, lo hago durante el día. No mucho ha cambiado en este sentido. Solo que ahora la batería dura un poco más. 2,5 horas más en el caso del iPhone 13 Pro Max y 1,5 horas en el caso del iPhone 13 Pro, según Apple. Es un cálculo correcto según mi experiencia.

Dicho esto, durante los días de análisis a fondo se suele usar mucho más el dispositivo. De hecho, en los últimos cuatro días, según iOS, la app que más he usado es la de la cámara, cosa que es absolutamente normal.

Bonus track

  • El iPhone 13 Pro y 13 Pro Max son un poquito más pesados y ligeramente más gruesos que el iPhone 12 Pro y 12 Pro Max.
  • El peso extra es para acomodar una cámara y batería más grande.
  • La construcción prémium del iPhone 13 Pro y Pro Max es aún mayor que los modelos del año pasado. Apple sigue marcando el ritmo de cómo un dispositivo de alta gama debería verse y sentirse en la mano.
  • La sensación de la textura en la trasera cambia con respecto a los iPhone del año pasado.
  • Este año no hay diferencia alguna entre la versión Pro y Pro Max con las cámaras. El año pasado el iPhone 12 Pro Max tenía estabilizador óptico y mejores lentes.

La progresión natural del iPhone 13 Pro

El iPhone 13 Pro es una progresión natural al iPhone 12 Pro. Aunque es cierto que no presenta cambios monumentales con los dispositivos del año pasado, sí es una mejora importante en muchos aspectos. Como herramienta de trabajo para creadores de contenido me parece fundamental e irremplazable. No hay ningún otro dispositivo en el mercado, en mi opinión, que pueda hacer todo lo que el nuevo smartphone de Apple puede hacer.

Es buena noticia que no haya diferencia en el sistema de cámaras entre el iPhone 13 Pro y 13 Pro Max, puesto que muchas personas prefieren dispositivos más pequeños y eso ya no significa sacrificar prestaciones.

Es difícil superar al iPhone 12 Pro, ambos los consideré los mejores smartphones que Apple ha hecho, especialmente el Pro Max que ya tenía una cámara descomunal y una batería eterna. El iPhone 13 Pro construye sobre eso y lo hace todo aún mejor.

Como herramienta de trabajo, no imagino nada mejor. Apple mantiene su corona, construyendo los mejores smartphones disponibles en el mercado.

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