Remedy Entertainment anunció que ya trabajan en los remakes de Max Payne y Max Payne 2: The Fall of Max Payne. La compañía finlandesa llegó a un acuerdo con Rockstar Games, dueños de la franquicia, para desarrollar versiones modernizadas de los clásicos de acción.

Los remakes de Max Payne y su secuela se encuentran en una etapa muy temprana de desarrollo, sin embargo, ya se ofrecieron detalles importantes. Ambos juegos utilizarán el motor gráfico Northlight, la tecnología que impulsa Control y la secuela de Alan Wake.

Contrario a lo que hizo Rockstar con GTA: The Trilogy o la versión next-gen de GTA V, Remedy no apuesta por una remasterización, sino un remake al estilo Resident Evil 2. Rockstar Games estará a cargo de financiar el proyecto y se dice que tendrá un presupuesto similar al de otros juegos AAA.

El remake de Max Payne llegará a PlayStation 5, Xbox Series X|S y PC. Por el momento se desconoce cuándo verá la luz o qué prioridad tiene en el portafolio de proyectos de Remedy. Actualmente el estudio trabaja en Alan Wake II, Control 2 y dos proyectos conocidos como Condor y Vanguard.

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El anuncio del remake de Max Payne y su secuela fue bien recibido por fanáticos que desde hace meses pedían su regreso. La franquicia debutó en PC con el apoyo de 3D Realms, aunque su popularidad se catapultó gracias a las versiones de PS2 y Xbox que fueron financiadas por Rockstar Games.

El concepto del juego original, influenciado por las películas de acción de Hong Kong, se valía del bullet time como mecánica principal. Sam Lake, quien ha escrito los guiones de todos los juegos de Remedy, estuvo a cargo de la historia y su apariencia se usó para dar vida al personaje principal.

Tras el buen recibimiento, Take Two compró los derechos y abrió la billetera para el desarrollo de una secuela. Al igual que su antecesor, Max Payne 2: The Fall of Max Payne fue aclamado por la crítica y es considerado como uno de los grandes juegos de su generación. Lamentablemente el éxito no se tradujo en ventas y la franquicia se fue a la congeladora.

Aunque Rockstar Games resucitó la serie con Max Payne 3, el juego distaba mucho de los títulos originales desarrollados por Remedy. En contraste, esta versión consiguió lo que Max Payne y su secuela nunca pudieron: vender millones de copias durante su lanzamiento.

¿Un remake al estilo 'Resident Evil 2'?

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Con el remake en puerta muchos se preguntan cómo reinventará Remedy la franquicia para atraer a las nuevas generaciones. A nadie le queda duda que los finlandeses tienen lo suficiente para entregar un producto de calidad y prueba de ello son sus proyectos más recientes.

¿Regresará el bullet time? ¿Veremos a un Sam Lake ultra realista con la voz de James McCaffrey? Cualquiera que sea el camino que tome el estudio, lo único que pedimos es que Mark Wahlberg no vuelva a hacer otra película basada en este juego.