En su biografía de Twitter se define como un tonto romántico y un poco hippie. Se siente cómodo con ese rol, aunque de tonto no tenga ni un pelo. Es conocido por concebir y fundar Twitter, y desde que Elon Musk anunció su inversión en ésta no ha parado de lanzar duras críticas a la directiva.

A través de respuestas ambiguas desde su propia cuenta de Twitter y evitando opinar directamente, Jack Dorsey ha ido mostrando poco a poco todo lo que se ha hecho mal hasta llegar a la situación en la que un tercero haya tenido que comprar la compañía para «liberarla».

Una vez cerrado el acuerdo, Jack Dorsey celebró la noticia:

"El concepto y el servicio que ofrece Twitter es todo lo que me importa, y haré lo que sea para protegerlas a ambas. Twitter hecho empresa siempre ha sido mi único problema y mi único arrepentimiento. Ha sido gobernada por Wall Street y por el modelo de ingresos publicitarios. Recuperarla de sus garras es el primer paso en la buena dirección."

Jack Dorsey

¿Pero por qué el creador de Twitter celebra que la compañía deje de estar en manos de Wall Street para acabar en las manos de un solo millonario?

Dorsey cree que nadie debería ser dueño de Twiter, sino un protocolo público. Pero siendo una compañía, la única solución en la que confiaba era que Elon Musk les arrebatara el control a la directiva. «Es la única solución viable en la que confiaba: apoyo su misión de extender a través de Twitter la luz de la consciencia.»

Jack Dorsey no concibió Twitter para ser lo que es ahora

Dorsey seguía en la directiva de Twitter pese a que resignase de su posición de director ejecutivo en noviembre, así que no puede criticar directamente a la compañía. Sin embargo, a través de indirectas ha ido quiénes y por qué han «masacrado» a su hijo, como el mismo hizo entender compartiendo un GIF de una escena de El Padrino en la que Vito Corleone lamenta la muerte de su hijo asesinado.

Cuando creó Twitter no estaba claro todavía su propósito, aunque él lo concibiera como un lugar público de comunicación instantánea. Pronto se idearon formas de intentar rentabilizar la empresa, y se decidió apostar por la publicidad. Empezó a cotizar en bolsa, y su visión se eclipsó. «Las buenas directivas no crean buenas compañías, pero una mala directiva mata cualquier compañía». En 2008 le expulsaron de su rol como director ejecutivo, le hicieron miembro del consejo y le quitaron casi todas las acciones, ha reconocido en Twitter.

«Al ser una compañía pública, Twitter siempre ha estado a la venta, y ése ha sido siempre el problema», indicó. Para el empresario, Twitter no debe ser controlado por ningún individuo o institución, y debería ser un protocolo abierto y verificable. Algo similar a cómo funciona el bitcoin en la cadena de bloques. «Todo lo que intenté al mando de Twitter fue intentar llevarla por esa dirección», señaló en otro tuit. Pero claro, la directiva lo que quería era aumentar número de usuarios activos mensuales e ingresos publicitarios, que es lo que le interesa a los accionistas. Aunque, a decir verdad, con bastante poco acierto en comparación a sus rivales Facebook, Snap o TikTok. El valor de la acción de Twitter no se ha revalorizado desde su salida a bolsa y la de Meta se ha incrementado más de un 400%.

Crear una alternativa es difícil por los efectos de red. Si todo pasa en Twitter, la gente quiere estar en Twitter. Por eso ni los conservadores más acérrimos a Donald Trump emigran a su fracasada red social clon.

Elon Musk era el único hombre en el mundo que, además de compartir su visión, tenía el dinero suficiente para lograrlo.

Tiranos y oligarquías

En la Antigua Grecia, tras la aparición de las polis, ciudades estado autogobernadas, la figura del tirano comenzó a cobrar mucha importancia. Ahora el término tiene connotaciones peyorativas, pero en aquella época tenía connotaciones positivas, pues era una persona que tomaba por la fuerza el poder de forma ilegítima pero con el apoyo del pueblo. Quien ostentaba el poder de forma legitima era la aristocracia, pero su único mérito era ser hijo de determinada familia, y habitualmente aprovechaban su posición en su propio beneficio.

Muchos tiranos eran queridos y muy populares entre los ciudadanos de las polis (hasta el punto que algunos se contaron en la lista de los siete sabios de Grecia), aunque su forma de acceder al poder y conservarlo también fueran criticadas por los anteriores ocupantes del poder: la aristocracia.

Podemos establecer cierta relación entre esos conceptos, y los diferentes argumentos a favor o en contra de Elon Musk. Por un lado es peligroso que una sola persona controle algo tan importante como Twitter, pero por el otro era indiscutible que la red social estaba en manos de una directiva incompetente que ni siquiera usaba el servicio o poseía acciones de la compañía.

Es aquí donde alguien arrebata el poder por la fuerza. En este caso, con los billetes en mano.

Una vez recuperado el control de la compañía, Jack Dorsey espera que Elon Musk continúe el camino que el siempre había deseado que Twitter tomara.

Twitter como protocolo descentralizado

Dorsey recuerda de forma habitual lo geniales que eran los días de la web original y de protocolos como el email y el RSS. «Centralizar el descubrimiento y la identidad de cada parte de internet en corporaciones ha dañado Internet, y yo me siento parcialmente responsable de ello, de lo cual me arrepiento», dijo.

Para el empresario, el gran fallo de la sociedad con el internet moderno fue no centrarse primero en los protocolos para después ir mejorando la interfaz; pero reconoce que las posibilidades para rentabilizar el trabajo en internet eran muy limitadas en aquel entonces y por eso todos se lanzaron a vender publicidad.

Eso ha cambiado con tecnologías como blockchain y la viabilidad de los modelos por suscripción que vemos en Spotify, Netflix o Substack. Antes de resignar de su puesto por las trabas que interponía constantemente la adormilada directiva, Jack Dorsey se aseguró de crear una empresa independiente financiada por Twitter para crear Bluesky.

Bluesky es un proyecto para crear un protocolo de comunicación público, transparente, de código abierto y verificable sobre el que se podrían montar redes sociales como Twitter. Esto tiene varias ventajas: por un lado trasladas la necesidad de moderar o haces la opción de censurar contenido como optativa. Cada compañía puede usar el protocolo como quiera, y Twitter podría ser una más operando sobre éste.

Esta solución podría ser vista con buenos ojos por Elon Musk si es cierto que éste tiene el propósito de liberar el potencial de Twitter: se mantendría la libertad de expresión, y además permites que existan alternativas con estándares de moderación de contenido más estrictos.

Como decisión empresarial también podría funcionar. Puedes vender acceso y soporte técnico para emplear este protocolo a multitud de empresas, y generaría un mercado en el que muchos actores podrían innovar y realizar propuestas sobre el concepto en el que se basa Twitter. Esto antes era imposible, pero ahora no lo es.

Pase lo que pase, Jack Dorsey está «muy contento porque twitter continuará sirviendo a la conversación pública. ¡Por todo el mundo y hasta las estrellas!», tuiteó.