Twitter aceptó la oferta de compra de Elon Musk por 44.000 millones de dólares. Esta cifra, desde luego, la convierte en una de las adquisiciones más grandes de la historia en la industria tecnológica. Así pues, se termina un culebrón que nació apenas el pasado 4 de abril, cuando el magnate, también director de Tesla y SpaceX, compró el 9.2% de Twitter. Sin embargo, su verdadera ambición no tardó mucho tiempo en quedar expuesta. Fue el 14 de abril cuando presentó una primera propuesta formal, que fue rechazada.

"Twitter anuncia hoy que ha llegado a un acuerdo definitivo para ser adquirida por una entidad de propiedad total de Elon Musk, por $54.20 dólares por acción en efectivo en una transacción valorada en $44.000 millones de dólares, aproximadamente", confirmó la compañía a través de un comunicado. Evidentemente, una vez que finalice todo el proceso de adquisición, Twitter se convertirá en una empresa privada.

Según Bret Taylor, presidente del consejo independiente de Twitter, los miembros de la junta realizaron un "proceso reflexivo e integral para evaluar la propuesta de Elon con un enfoque deliberado en el valor, la certeza y la financiación". El directivo menciona que, tras analizar la propuesta, determinaron que era "el mejor camino para los accionistas de Twitter." Por su parte, Parag Agrawal, actual CEO de la plataforma, expresó lo siguiente:

"Twitter tiene un propósito y una relevancia que impacta en todo el mundo. Estoy profundamente orgulloso de nuestros equipos e inspirado por el trabajo que nunca antes había sido más importante"

Parag Agrawal.

Las primeras palabras de Elon Musk tras comprar Twitter

Por supuesto, Elon Musk, que ahora tendrá control total sobre el futuro de Twitter, tuvo algunas palabras para referirse a su más reciente desembolso. Como era de esperar, el susodicho nuevamente dio importancia al tema de la "libertad de expresión" y prometió que la plataforma recibirá nuevas funciones. Además, reafirmó su compromiso para que los algoritmos de la red social sean de código abierto (Open Source):

La libertad de expresión es la base de una democracia que funciona, y Twitter es la plaza pública digital donde se debaten asuntos vitales para el futuro de la humanidad. Quiero que Twitter sea mejor que nunca mejorando el producto con nuevas funciones, haciendo que los algoritmos sean de código abierto para aumentar la confianza, derrotando a los bots de spam y autenticando a todos los humanos. Twitter tiene un enorme potencial. Espero trabajar con la empresa y la comunidad de usuarios para desbloquearlo.

Elon Musk.

Si todo transcurre conforme a lo previsto, la compra de Twitter por Elon Musk se cerrará este mismo año. La junta ya dio el visto bueno y ahora es el turno de los accionistas. Otro punto importante a considerar es que Elon Musk no se hará cargo de la totalidad de la transacción. Él pondrá aproximadamente 21.000 millones de dólares —de los cuales un porcentaje fue financiado—, mientras que el resto fue logrado a través de financiación de deuda. Hace algunos días te contamos que Morgan Stanley, entre otras importantes firmas financieras, apoyaron a Musk en su intento por comprar Twitter.

¿Qué sigue para Twitter?

En este momento es difícil predecir qué hará exactamente Elon Musk son su "nuevo juguete". Lo que sí sabemos es que, durante los últimos años, se ha mostrado muy crítico contra la red social. Sobre todo por los esfuerzos que Jack Dorsey, y posteriormente Parag Agrawal, han dedicado para afrontar múltiples problemas. Erradicar el discurso de odio, por ejemplo, significó eliminar publicaciones e incluso bloquear cuentas de figuras famosas, siendo la más visible la de Donald Trump.

Si Elon Musk realmente quiere darle prioridad a la libertad de expresión, o mejor dicho, lo que él entiende como "libertad de expresión", habrá que dar marcha atrás a políticas y acciones implementadas recientemente. Eso sí, del papel a la acción existe un mundo de diferencia, y desconocemos si Musk mantendrá su convicción de modificar lo que, según él, está deteniendo el crecimiento de la plataforma. Se aproximan cambios a una de las redes sociales más populares del mundo, indudablemente. La pregunta que queda en el aire es: ¿serán cambios para bien o para mal?