Elon Musk, el multimillonario de tres nacionalidades, cofundador de PayPal, Hyperloop o Neuralink, Tesla Motors y SpaceX, entre otras iniciativas tecnológicas punteras, es un personaje con gran habilidad para producir un buen montón de noticias; aunque no tengan relación necesariamente con sus labores empresariales. Así que no nos debe extrañar que Netflix haya producido Regreso al espacio (2022).

Esta película documental, al margen de la personalidad polémica del empresario, que seguramente podrá atraer a un buen número de espectadores, aborda el trabajo de la mencionada SpaceX; y el empeño del propio Elon Musk para darle un nuevo impulso a la exploración espacial. Algo que nos satisface enormemente a los que ya pensamos en aventuras como las de las novelas a Isaac Asimov, por ejemplo.

No se trata de un propósito fácil. Devolver a la vida la ambición de husmear en el cosmos, regresando a la época en la que a los astronautas se los veía con suma admiración, como héroes, está lejos de la tesitura actual. Con las personas ocupadas o entretenidas con otras cuestiones; y algunos insistiendo en que hay otros acuciantes problemas que solucionar antes de poner los ojos en lo alto.

Pero los que censuran programas científicos como los de Elon Musk y SpaceX, que suelen afearles el presupuesto descomunal que conllevan sus actividades fabulosas, no comprenden que la garantía de supervivencia de la humanidad pasa por ello. Porque nuestro mundo azul es finito, y que no existe ninguna incompatibilidad entre mirar arriba y la lucha por algo mejor aquí abajo.

‘Regreso al espacio’: el empeño aventurero de Elon Musk y SpaceX en Netflix

Regreso al espacio ha sido dirigida por Elizabeth Chai Vasarhelyi y Jimmy Chin, dos realizadores estadounidenses a los que les debemos otros documentales como Meru: Odisea en el Himalaya (2015), el oscarizado Free Solo (2018) o Rescate en las profundidades (2021). Y, con este currículum cinematográfico, ni Netflix ni el mismo Elon Musk pueden quejarse ni desconfiar de sus capacidades fílmicas.

De la mano de los dos, el próximo 7 de abril, fecha prevista de su estreno Netflix, podremos conocer las circunstancias en las que surgió una compañía como SpaceX; y las piedras en el camino que se encontraron sus responsables y su tesón para ir retirándolas y lograr sus objetivos. Que no tienen que ver con locuras megalomaníacas sino con el progreso humano.

Todos los detalles de la primera misión tripulada desde Estados Unidos tras la jubilación del transbordador espacial en 2011 también los podremos conocer en Regreso al espacio, cuyo título resulta por completo razonable a tenor de lo que suponen los proyectos de Elon Musk y su equipo para la historia perpetua de los viajes más allá de nuestra atmósfera y los valores imprescindibles que les motivan.

Seguiremos asimismo a Bob Behnken y Doug Hurley, dos veteranos de la NASA, y a sus familias en su preparación para el lanzamiento. Y el trajín de la Estación Espacial Internacional; y de los integrantes del control de la misión, que harán lo posible para que los astronautas regresen a la Tierra enteros. Los que disfrutamos con películas como First Man (2018), de Damien Chazelle, atenderemos este documental.