La ventana al espacio queda abierta de nuevo después de las investigaciones que sufrió Virgin Galactic por un defecto de las naves comerciales. A partir de mañana, se abre la venta de billetes para viajar a bordo de la nave de Virgin Galactic. La misma que llevase al filo del espacio al empresario Richard Branson y que, salvando la altura del vuelo, pudo superar en un par de semanas al lanzamiento de Jeff Bezos con Blue Origin.

La realidad es que viajar a bordo de la Virgin Galactic no es apta para todos los bolsillos. En otras palabras, habrás de ser muy rico para poder costearte alguno de los pasajes del próximo vuelo. Uno que, con el tiempo, ha ido subiendo de caché. Virgin comenzó con unos precios de 250.000 dólares por billete, al poco tiempo subió a los 380.000 dólares. La venta de pasajes, que se abre mañana mismo, se ha cerrado en 450.000 dólares. Parece ser que los costes de vida y explotación que afectan al común de los mortales, también pasan factura a las corporaciones de viajes para ricos. Y por si te lo has preguntado, el vuelo costará 5000 dólares por minuto.

Aún así, la compañía tiene buenas sensaciones y cree que cubrirá la oferta completa de 1.000 billetes que se han puesto como objetivo. De hecho, ya en noviembre de 2021, Virgin Galactic se hacía eco de que ya tenía apalabrados 700 tickets para viajar a los albores del espacio. Entre ellos el propio Elon Musk que –en su eterna rivalidad con Jeff Bezos– apostó por la otra compañía de viajes espaciales del momento.

¿Qué incluye el ticket de 450.000 dólares? La verdad es que si dispones de los 450.000 dólares que necesitas para cubrir el costo, tampoco importa. Pero básicamente los afortunados podrán estar en el espacio durante unos minutos a bordo de la Unity 23. Tiempo suficiente para apreciar la curvatura de la Tierra y sentir la ingravidez del espacio. También para apreciar el azul del planeta desde alguna de las 17 ventanas de las que dispone la nave. En total, los pasajeros disfrutarán de una aventura de 90 minutos en la que podrán disfrutar de los cambios de color de la atmósfera desde el lanzamiento de la cápsula. Pasando del azul celeste, rozando el índigo para terminar en el azul espacial.

Por supuesto, por 450.000 dólares, Virgin Galactic tiene que ofrecer algo más. En este caso, la compañía dará un entrenamiento básico a los participantes durante dos días. Un traje oficial patrocinado por Under Armour y la entrada en el club Future Astronaut. También se costeará el viaje a Nuevo México, lugar desde el que saldrá la nave de Virgin Galactic.

¿Te parece caro? Pues es el más barato

Existe un gran debate sobre el precio de los viajes espaciales. De aquí a unos años, seguirán siendo precios elevados. Las pocas compañías que han hecho del espacio de nicho de negocio aún están en la fase de investigación, financiación y crecimiento. Sin embargo, el turismo espacial que ahora es solo un oportunidad para los más pudientes irá abriendo su rango con el paso de los años. Décadas probablemente.

Con todo, Virgin Galactic es la compañía con el precio más competitivo de todos los que están ahora en el mercado. Blue Origin, la compañía dirigida por Jeff Bezos, aún no ha anunciado sus tasas. Pero todo apunta a que rondará las tasas de la reina del mercado: SpaceX. La compañía fundada por Elon Musk tiene el récord: 55 millones de dólares para un vuelo espacial orbital de 10 días. Si bies es cierto que Elon ofrece una aventura completa de más de una semana, el elevado precio de la misma acota el círculo a solo algunos afortunados.

Si quieres sentirte como Tom Cruise en su próxima película espacial, también puedes viajar a la Estación Espacial Internacional. Aquí tendrás que tener más fondos disponibles, eso sí. El precio está en 5,2 millones de dólares por persona, a los que hay que sumar 4,8 millones para la misión y una póliza diaria que oscila entre los 88.000 y 164.000 dólares por persona en concepto de alimentación. Además, 1.500 por suministros diarios.

¿Virgin Galactic viaja al espacio de verdad?

Fue una de las mayores críticas que recibió Virgin Galactic cuando hizo su primer lanzamiento comercial en julio de 2021: no había llegado al espacio como tal. De hecho, se quedó al filo de lo que se considera espacio. Días después, Blue Origin sí que llegaba a ese punto. Y semanas más tarde, SpaceX superaba en 100 kilómetros la línea Karman. Ese punto en el que se considera que ya se ha trascendido los dominios de la Tierra.

En el caso de Virgin Galactic, y al menos lo que pudo alcanzar la Unity 22, se pudo llegar a los 86 kilómetros de altura. Lo suficiente como para sentir la ingravidez del espacio exterior, pero no lo necesario como para estar a la altura de sus competidores.