El caso Joe Rogan ha dado la vuelta al mundo en las últimas semanas. Las polémicas en torno a su podcast no solo derivaron en la salida de algunos artistas legendarios del catálogo de Spotify, sino también en quejas dentro de la misma compañía. Y si bien el servicio de streaming ha hecho públicos sus lineamientos en torno a contenidos sensibles —como los relacionados a la pandemia de la COVID-19—, queda en el aire la sensación de que no termina siendo todo lo que se puede hacer en un caso tan específico. Y eso se debe a que la compañía sueca está jugando con una ambigüedad que, al menos por ahora, le resulta funcional.

Según publica Los Angeles Times, el CEO de Spotify, Daniel Ek, dio una nueva muestra de ello durante un mensaje emitido a sus empleados. Según dos trabajadores citados por el mencionado periódico, el directivo aseguró que la empresa no supervisa el contenido de The Joe Rogan Experience porque Spotify es una plataforma a través de la cual se distribuye el podcast, pero no es editora del mismo.

Lo que Ek les transmitió a sus empleados no tiene por qué ser necesariamente una mentira, aunque sí podría tratarse de una verdad a medias. Y esto tiene que ver con lo que mencionamos al comienzo, la ambigüedad con la que se maneja la compañía al menos en este caso en particular.

De acuerdo con el informe, el empresario manifestó que Spotify no aprueba la lista de invitados del podcast de Joe Rogan, y que solo revisa los episodios una vez que se han publicado y se encuentran disponibles para sus más de 300 millones de usuarios en todo el mundo. Entonces, bajo esos parámetros, la compañía no tiene otro poder editorial más que corroborar que el contenido ya divulgado se atenga a los lineamientos existentes.

Una pasividad sorpresiva, ¿no? Especialmente si se considera que Spotify habría pagado alrededor de 100 millones de dólares en un contrato multianual para tener la exclusividad de The Joe Rogan Experience.

La dudosa postura editorial de Spotify sobre Joe Rogan

Foto por Agê Barros en Unsplash

Pero en ese último punto es donde Spotify juega sus fichas más arriesgadas. A diferencia de otros podcasts que sí son producidos dentro de la compañía, a través de sellos como The Ringer y Gimlet Media, el show de Joe Rogan no lleva el mote de "original".

Si se fijan en el catálogo de la compañía verán que The Joe Rogan Experiencie dice 'A Spotify Exclusive' y no 'A Spotify Original'. Esto va en concordancia con el acuerdo entre las partes, que le ha permitido a Joe Rogan mantener la totalidad del control creativo sobre su producto. Esto es lo que le permite a Daniel Ek decir que Spotify es la plataforma de distribución y no la editora del show.

Sin embargo, también existe otra variable: Spotify no ha pagado 100 millones de dólares por cada podcast que se ha sumado a su catálogo, sea original o exclusivo. Entonces, no es muy difícil pensar que la relación que la compañía tiene con Joe Rogan es muy diferente a la que mantiene con otros podcasts, o con los estudios encargados de los mismos. Una muestra cabal de ello ha sido la reciente decisión de cerrar Studio 4 —también conocido como Spotify Studios—, que fue la primera apuesta de la empresa sueca para producciones bajo este formato, pero que con el paso del tiempo se convirtió en el "cesto de basura" al que enviaban los proyectos que no sabían dónde ubicar.

Además, como se puede leer en la transcripción completa publicada por The Verge, Ek habla de la necesidad de Rogan como un factor diferencial para Spotify en comparación con el catálogo de la competencia. "Para ser sincero, si no hubiéramos tomado algunas de las decisiones que tomamos, estoy seguro de que nuestro negocio no estaría donde está hoy", aseguró.

Lo que Spotify da a entender, entonces, es que no solo ha pagado una cifra brutal de dinero para tener la exclusividad de The Joe Rogan Experience, sino que a la vez le ha firmado un cheque en blanco para que el podcaster pueda decir cualquier burrada sin mayores consecuencias. Y aunque el CEO de Spotify lo niegue, parece una jugada demasiado arriesgada como para dejarla librada a la semántica.

Entiendo la premisa de que, debido a que tenemos un trato exclusivo con él, es fácil concluir que respaldamos cada palabra que dice y que creemos en las opiniones expresadas por sus invitados. Ese no es el caso en absoluto.

Daniel Ek, sobre el trato de Spotify con Joe Rogan

Un peculiar modo de 'lavarse las manos'

Sin embargo, no se puede decir que la postura de Spotify sorprenda demasiado. El propio Daniel Ek ya había manifestado el año pasado que no consideraba que la compañía debiese tener responsabilidad editorial sobre sus podcasts. Es más, por entonces usó un método bastante peculiar para defender su posición. "También tenemos muchos raperos muy bien pagados en Spotify, que ganan decenas de millones de dólares, si no más, cada año. Y tampoco dictamos qué poner en sus canciones", había mencionado.

Podemos discutir si lo que el CEO de Spotify tiene o no fundamentos, incluso porque la música y los podcasts no se monetizan del mismo modo. Pero el servicio de streaming parece que se ha montado una coraza protectora basada en la ambigüedad de la que será muy difícil que salga, especialmente mientras Joe Rogan siga siendo su podcast más escuchado en el mundo.

"Hay muchas cosas que dice Joe Rogan con las que no estoy de acuerdo y las encuentro muy ofensivas. Pero déjenme volver a lo que dije antes, si queremos tener una oportunidad de cumplir nuestras audaces ambiciones, significará tener contenido en Spotify con el que muchos de nosotros no estaremos orgullosos de estar asociados", dijo Ek.