Intel quiere meterse en un terreno ampliamente dominado por TSMC, y ha dado un paso muy importante para lograrlo. Hablamos, por supuesto, de la fabricación de chips para terceros. La compañía estadounidense anunció que comprará Tower Semiconductor, una firma israelí seguramente desconocida por la mayoría, a cambio de 5.400 millones de dólares.

Según publica Bloomberg, la transacción ya recibió la aprobación de los directivos de ambas empresas. Intel pagará 53 dólares en efectivo por cada acción, y se espera que el acuerdo se complete en aproximadamente un año. Con esta adquisición, los californianos están haciendo una apuesta muy fuerte para expandir su presencia en el sector de la fundición; al fin y al cabo, Tower Semiconductor tiene una importancia estratégica muy alta, tanto por su tecnología como por su cartera de clientes.

Queda claro que si Intel realmente piensa plantarle cara a TSMC en un territorio en el que los taiwaneses son casi omnipresentes, necesita acortar camino. Y esta compra es justamente eso, saltar varios casilleros de un solo salto para tratar de obtener resultados en el menor tiempo posible. Por supuesto, esto no ocurrirá de la noche a la mañana, pero sí puede alinearse con el plan de Pat Gelsinger, el CEO de los norteamericanos, de recuperar el protagonismo en la producción de chips para 2025.

¿Qué se sabe de Tower Semiconductor?

Como mencionamos al comienzo, es probable que no muchos conozcan a Tower Semiconductor. Sin embargo, que su nombre no sea tan mainstream como el de otras marcas no es sinónimo de falta de experiencia o poca presencia en el mercado. Por el contrario, la empresa lleva casi tres décadas de trabajo en el sector de los semiconductores.

La nueva compañía de Intel comenzó a operar en Israel en 1993, y cuenta con factorías instaladas en distintas partes del mundo. Dos de ellas se encuentran en su país de origen, en tanto que otras tantas funcionan en Estados Unidos, una en San Antonio (Texas) y la otra en Newport Beach (California). También cuenta con tres instalaciones en Japón que opera bajo el holding TPSCo, junto a Nuvoton Technology, y actualmente trabaja junto a ST Microelectronics para establecer una fábrica en Italia.

Entre sus muchos clientes se encuentran la propia Intel, Broadcom y Panasonic, por solo mencionar algunos.

Pero el punto clave para entender por qué Intel desembolsará 5.400 millones de dólares por Tower Semiconductor es su versatilidad. La empresa israelí cuenta con experiencia en un rubro que históricamente les interesó poco o nada a los estadounidenses: adaptar sus procesos a distintos tipos de chips y tecnologías. Intel siempre puso su atención en el desarrollo de su propio hardware, y ese approach le servirá poco o nada para ser proveedor de terceros.

Tower Semiconductor ha fabricado circuitos integrados con tecnologías como BiCMOS y silicio-germanio (SiGe), y también ha trabajado con sensores de imagen CMOS, memorias no volátiles y chips de gestión de energía, entre otros desarrollos.

Intel expande su plan para proveer chips a terceros

Como mencionamos anteriormente, que Intel haya comprado Tower Semiconductor parece una forma muy inteligente de cortar camino en su plan de competir contra TSMC. Recordemos que la firma estadounidense anunció el año pasado su plan para fabricar chips para terceros, en una muy ambiciosa estrategia que involucraba una inversión estimada en 20 mil millones de dólares.

La iniciativa de los dirigidos por Pat Gelsinger tenía tres patas, siendo una de ellas la producción de hardware para otras compañías. De hecho, Intel había anunciado la construcción de nuevas fábricas en Estados Unidos, así como la conformación de alianzas con IBM, Microsoft y Cisco, entre otras. Y algo de eso comenzó a verse algunos meses más tarde, cuando se confirmó el acuerdo a través del cual comenzaría a fabricar chips para Qualcomm.

A todo esto también hay que sumarle la expansión europea que también ha decidido afrontar Intel. La compañía anunció en septiembre del año pasado que invertiría 80 mil millones de euros para instalar nuevas fábricas en Europa, para cortar la dependencia de Asia y apuntarle especialmente a las automotrices.

¿Será suficiente para hacerle sombra a TSMC?

TSMC hoy juega en otro nivel, y es poco realista pensar que Intel podrá robarle demasiado espacio en el mercado en el corto plazo. Sin embargo, la experiencia de Tower Semiconductor sumada a la capacidad económica de los estadounidenses puede rendir frutos con cierta rapidez. Al fin y al cabo, Intel cuenta con una disponibilidad de recursos que le permitiría escalar el negocio de los israelíes, en especial con una fuerte inversión en investigación y desarrollo.

De todos modos, sería raro ver los resultados reales de esta apuesta de Intel de aquí a menos de cinco años. Bloomberg indica que las ventas de TSMC durante 2021 fueron por 56 mil millones de dólares —contra $1.300 millones de Tower Semiconductor—, y se espera que se incrementen un 27% este año.

"Este acuerdo permitirá a Intel ofrecer una variedad convincente de nodos de vanguardia y tecnologías especializadas diferenciadas en nodos maduros, desbloqueando nuevas oportunidades para clientes actuales y futuros en una era de demanda sin precedentes de semiconductores", confió Pat Gelsinger.