Pat Gelsinger, CEO de Intel, anunció que planean invertir 80 millones de euros ($95.000 millones de dólares) para expandir su producción de procesadores a Europa (vía The Wall Street Journal). Este movimiento, desde luego, está relacionado con la escasez global de chips que tienen en vilo a toda la industria tecnológica. La dependencia de la cadena de suministro asiática, que no ha podido satisfacer la enorme demanda de componentes, ha provocado el retraso de productos e incluso la suspensión de operaciones de algunos fabricantes.

El objetivo de Intel es precisamente poder atender la demanda de procesadores de sus socios, pues es evidente que los pedidos crecerán de manera constante en el futuro. En un inicio, Intel construiría dos plantas de producción en Europa. "Las instalaciones atenderían la demanda meteórica de semiconductores a medida que las computadoras, los automóviles y los dispositivos se vuelvan más dependientes de chips", señala el medio.

Intel pone la mira en las automotrices europeas

Uno de los motivos por los que eligieron a Europa es porque han iniciado conversaciones con empresas de la región para convertirse en sus proveedores. Entre ellas se encuentran algunas del sector automotriz, aunque no especificaron cuáles.

La producción de coches es una de las más golpeadas por la escasez de chips. Empresas como General Motors, por ejemplo, se vieron obligadas a suspender sus operaciones porque no cuentan con los componentes necesarios para continuar el proceso de fabricación. Apenas la semana anterior te dimos a conocer que GM cerró temporalmente cuatro plantas en Estados Unidos, dos en México y una en Canadá.

Si lo anterior no fuera suficientemente preocupante, Toshiba advirtió que la escasez podría prolongarse hasta finales de 2022. Así pues, en medio de la crisis, Intel ha identificado una oportunidad única para ganarse a nuevos clientes. "Esta nueva era de demanda sostenida de semiconductores necesita un pensamiento grande y audaz", declaró el CEO de Intel. Antes de explorar el viejo continente, Intel ya puede presumir que tiene a Qualcomm en su cartera de clientes.

TSMC y Samsung también abrirán la cartera

No obstante, la empresa de California no es la única que planea plantar cara a la escasez con una inversión multimillonaria. TSMC (Taiwan Semiconductor Manufacturing Company), la empresa de fundición de semiconductores más grande del mundo, anticipó que invertirán 100.000 millones de dólares en los siguientes años para aumentar la producción. Samsung Electronics, por su parte, hará lo propio con 205.000 millones de dólares.