Mientras Xbox y PlayStation se sacan chispas para ver quién tiene la chequera más poderosa de la industria de los videojuegos, Nintendo está en otra cosa. La compañía japonesa ha decidido mantenerse al margen de la guerra de adquisiciones que Microsoft y Sony han montado, algo que hasta aquí le ha dado buenos resultados. Y todo indica que esa postura no cambiará en el corto plazo.

Así lo manifestó Shuntaro Furukawa, el presidente de Nintendo, durante la presentación de los resultados del último trimestre. El directivo insistió en que la compañía ve las compras de estudios como una posibilidad interesante, en caso de ser necesario; pero que no les desvive meterse en una puja descontrolada por el simple motivo de acumular propiedad intelectual o recursos humanos bajo su ala.

"Nuestra marca se construyó en base a productos elaborados con dedicación por nuestros empleados, y tener una gran cantidad de personas que no poseen el ADN de Nintendo en nuestro grupo no sería una ventaja para la empresa", fustigó Furukawa. De esta forma, sus declaraciones se mantuvieron alineadas con las que ya había vertido en noviembre pasado.

Por entonces, el presidente de Nintendo había mencionado que el éxito de la Nintendo Switch les permitía contar desde hacía algunos años con una fuerte posición en dinero en efectivo; y que eso abría la puerta a nuevas oportunidades para reconsiderar en qué invertirlo. Pero también dejaba en claro que la idea de crecer orgánicamente se mantenía inalterable, pero sin descartar de plano alguna adquisición si era necesaria.

Nintendo se mantiene al margen de la lucha comercial entre Xbox y PlayStation

De las tres compañías más importantes en la industria de los videojuegos, Nintendo es la que menos ha gastado en adquisiciones en los últimos años. A diferencia de lo hecho por Microsoft y Sony, la firma dirigida por Shuntaro Furukawa solamente ha hecho movimientos muy específicos.

La última compra de Nintendo data de comienzos de enero del 2021, cuando se quedó con Next Level, el estudio detrás de Luigi's Mansion 3. Esa fue la primera adquisición de la compañía en más de una década; la anterior databa del 2007, cuando compró Monolith Soft, el desarrollador de Xenoblade Chronicles, que por entonces pertenecía a Bandai Namco.

Además, es sabido en la industria que Nintendo apuesta principalmente a los juegos propios y que eso le ha resultado más que redituable. Y con la Switch superando en ventas a la Wii y la PlayStation original, los japoneses saben que no necesitan probarse con nadie.