El plan de SpaceX para lanzar la segunda generación de satélites Starlink vuelve a encontrar objeciones. Pero esta vez no son de Jeff Bezos, Amazon y Kuiper Systems, sino de la NASA. La agencia espacial estadounidense envió una carta a la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) para expresar su preocupación sobre el posible impacto que tendría sobre sus misiones, en caso de que se apruebe el más reciente pedido de la empresa de Elon Musk.

El periodista Michael Sheetz, de CNBC, publicó capturas de pantalla de la misiva en cuestión; en la misma, la NASA también incluye observaciones y recomendaciones que la FCC debería tener en cuenta antes de darle luz verde a la Gen2 de Starlink. Tengamos en cuenta que SpaceX pretende lanzar 30 mil nuevos satélites, y los expertos aeroespaciales estadounidenses plantean varios riesgos ante esta posibilidad.

Por un lado, la NASA explica que se incrementará el peligro de encuentros cercanos o, directamente, colisiones con sus misiones tripuladas. Además, propone que se demuestre que la capacidad de los satélites para maniobrar automáticamente y evitar impactos es "lo suficientemente escalable" para abarcar el tamaño de la nueva constelación de Starlink.

Relacionado a esto, también se indica que SpaceX propone que unos 20 mil satélites Starlink orbiten en una altitud de entre 328 y 360 kilómetros. Esto los pondría debajo de la Estación Espacial Internacional, a una altura que afectaría las maniobras de los vehículos que la visiten. Pero eso no es todo, pues también existe una preocupación creciente por la falta de disponibilidad de "ventanas seguras" para el lanzamiento de misiones.

SpaceX

La carta que la NASA envió a la Comisión Federal de Comunicaciones no solo habla del peligro que podría suponer la nueva generación de satélites Starlink para sus astronautas. También expone preocupaciones relacionadas a la hipotética intromisión de la constelación satelital en misiones científicas y a las interferencias de radiofrecuencia. Pero, sin dudas, lo más llamativo se relaciona con el impacto negativo sobre la labor del mítico telescopio Hubble.

NASA explica que el 8% de las imágenes que toma el Hubble sufren el impacto de los satélites que son capturados durante la exposición. Sin embargo, dicho porcentaje podría aumentar a más del doble si es que avanzan los planes de SpaceX. Esto porque alrededor de unos 10 mil satélites de la Gen2 de Starlink estarían en el mismo rango orbital del telescopio, o encima de este.

Y como si esto fuese poco, también se verían afectados los telescopios en tierra que se utilizan para detectar asteroides potencialmente peligrosos para nuestro planeta. "La NASA estima que habría un satélite Starlink en cada imagen que se tome durante el estudio de asteroides para la defensa planetaria contra impactos peligrosos", dice la carta. Esto se debe a que partes de las imágenes quedarían inutilizables y ello disminuiría la efectividad de las investigaciones.

La carta de la NASA a la FCC tiene fecha del 7 de febrero, así que por lo pronto se desconoce si ya tuvo respuesta. Habrá que ver también si la divulgación pública del escrito genera algún tipo de rispidez entre el propio organismo espacial norteamericano y la empresa.

No olvidemos que, independientemente de la polémica por Starlink, la NASA y SpaceX cuentan con un vínculo muy importante. La compañía de Elon Musk no solo está desarrollando el módulo de alunizaje para el programa que llevará a los humanos nuevamente a la luna, sino que también presta sus servicios para llevar a los astronautas a la Estación Espacial Internacional.